Autoridades de Colombia liberan a 57 militares retenidos por disidencias de las FARC en el Cañón del Micay

En una operación conjunta del Ejército y la Policía, las autoridades colombianas rescataron a 57 uniformados retenidos por comunidades bajo presión de una disidencia de las FARC en el Cauca. El incidente refleja la compleja situación de seguridad en una región marcada por el control de grupos armados ilegales y la lucha del Estado por restablecer el orden.

El Ejército colombiano confirmó el rescate de 57 militares que habían sido privados de su libertad el domingo en la región del Cañón del Micay, en el departamento del Cauca, zona reconocida por su alta conflictividad. La operación, coordinada entre tropas del Ejército y la Policía Nacional, permitió además la captura de más de 20 personas en flagrancia por su presunta implicación en el secuestro, según informó el ministro del Interior, Armando Benedetti, a través de su cuenta en la red social X.

Desde la Tercera División del Ejército destacaron que la presión ejercida por las fuerzas de seguridad fue decisiva para liberar a los uniformados y detener a los presuntos responsables, aunque no brindaron detalles adicionales sobre el desarrollo de la intervención. Para el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, este hecho reafirma la necesidad de proteger el orden constitucional, la gobernabilidad y la legitimidad estatal en una región donde el Estado Social de Derecho se ve desafiado.

El Ejército precisó que la mayoría de los militares fue detenida el domingo, tras un incidente ocurrido en la zona rural del municipio de El Tambo, donde inicialmente cuatro uniformados fueron capturados por civiles en medio de una asonada.

Más tarde, el domingo por la tarde, otro grupo de militares fue interceptado y rodeado en su avance hacia la zona urbana del corregimiento El Plateado, por unas 200 personas que, según las autoridades, habían sido coaccionadas por la disidencia Carlos Patiño, facción del Estado Mayor Central, la mayor de las disidencias de las FARC.

Frente a la gravedad de los hechos, los ministros de Defensa e Interior, junto con altos mandos militares y policiales, se desplazaron a Popayán, capital del Cauca, para realizar una reunión extraordinaria y evaluar los avances en la liberación de los uniformados. La respuesta militar se enmarca en la “Operación Perseo”, lanzada en octubre del año pasado con más de mil soldados, con el objetivo de recuperar el control sobre El Plateado, considerado un bastión clave del grupo armado ilegal Carlos Patiño.

Sin embargo, pese al despliegue, las disidencias continúan manteniendo el dominio territorial y representan un reto significativo para la autoridad estatal en la región. Esta situación no es nueva: en marzo pasado, 28 policías y un militar fueron retenidos en El Plateado mientras intentaban contener una asonada de la comunidad local contra el Ejército, durante la cual los atacantes incendiaron dos vehículos oficiales.

Tras dos días en cautiverio, los uniformados fueron liberados y el ministro de Defensa responsabilizó nuevamente a la disidencia Carlos Patiño por el episodio. La constante confrontación con grupos armados ilegales en el Cauca mantiene la región en una situación de alta tensión y pone a prueba la capacidad del Estado para garantizar la seguridad, el orden y el bienestar de sus habitantes.