Un juez ecuatoriano fue asesinado a tiros el jueves en la provincia de Manabí, en un ataque que demuestra el poder de las bandas criminales dedicadas al narcotráfico, informó la Policía Nacional.
El magistrado Marcos Mendoza fue atacado cuando acompañaba a sus hijos a la escuela en Montecristi, al oeste del país. Un pistolero le disparó desde una motocicleta, según declaraciones del coronel Giovanni Naranjo.
Desde 2022, al menos 15 jueces o fiscales han sido asesinados en Ecuador, según Human Rights Watch, evidenciando la gravedad de la situación de inseguridad que enfrentan los operadores de justicia.
Las investigaciones preliminares apuntan a Los Lobos, una de las principales organizaciones narcotraficantes del país, como presuntos responsables del homicidio, agregó el jefe policial.
Mendoza no contaba con seguridad policial, ya que nunca se solicitó protección por parte de la autoridad competente, señaló Naranjo.
En junio, el juez había sido suspendido por un mes tras intentar comunicarse con el ministro del Interior, John Reimberg, en medio de una investigación relacionada con el narcotraficante extraditado Adolfo Macías, informó el Consejo de la Judicatura.
La Asociación de Jueces de Ecuador calificó el asesinato como un hecho “estremecedor” que demuestra la vulnerabilidad de los magistrados en el país.
“Los jueces enfrentan presiones, amenazas y riesgos diarios por cumplir su deber con independencia y valor”, agregó la organización en un comunicado.
El presidente Daniel Noboa ha implementado despliegues militares y policiales, estados de excepción y leyes más estrictas para castigar a quienes cometen delitos, con el objetivo de frenar la violencia del narcotráfico.
A pesar de estas medidas, los homicidios aumentaron un 47 % en el primer semestre de 2025 respecto al mismo período de 2024, según el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado.


