Argentina elimina restricciones cambiarias y modifica acceso al dólar en bancos​

El Gobierno de Javier Milei oficializó cambios en el mercado cambiario, derogando el "dólar blend" y ajustando el régimen de percepciones impositivas para compras de moneda extranjera, con el objetivo de aumentar la oferta de divisas en el mercado oficial.

El Gobierno derogó el “dólar blend”, un régimen que permitía a exportadores liquidar divisas a una tasa combinada entre el tipo de cambio oficial y el contado con liquidación. A partir de ahora, todas las divisas obtenidas por exportaciones deberán liquidarse exclusivamente en el mercado oficial.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ajustó el régimen de percepciones del Impuesto a las Ganancias y sobre los Bienes Personales. Desde este lunes, la compra de dólares en entidades bancarias no estará sujeta al recargo del 30% que anteriormente se aplicaba a estas operaciones. Sin embargo, dicho recargo se mantiene para gastos en el exterior realizados con tarjetas de débito o crédito pagados en pesos.

A partir de este lunes, el Gobierno suprimió el Impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAÍS), que establecía una tasa del 30% sobre operaciones con tarjetas en el exterior y compras de servicios turísticos fuera del país. Esta medida busca simplificar el acceso a divisas y reducir costos para los usuarios. 

Se estableció un sistema de bandas cambiarias en el que el peso argentino fluctúa libremente entre 1.000 y 1.400 por dólar. El Banco Central intervendrá en el mercado cambiario para mantener el tipo de cambio dentro de estos límites, buscando mayor estabilidad y previsibilidad en el mercado de cambios.​

Estas medidas se enmarcan en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 20.000 millones de dólares, destinado a fortalecer las reservas del Banco Central y estabilizar la economía nacional.​

La eliminación del “cepo” cambiario y la flexibilización de restricciones son vistas como pasos hacia la normalización económica. No obstante, persisten desafíos como la inflación y la necesidad de equilibrar las cuentas fiscales.

Se espera que estas reformas aumenten la oferta de divisas en el mercado oficial, reduciendo la brecha cambiaria con el mercado paralelo y fortaleciendo la moneda nacional. El Gobierno monitorea de cerca los efectos de estas medidas, dispuesto a ajustar políticas según sea necesario para garantizar la estabilidad económica y cambiaria del país.