Alertan por posible “súper El Niño” que podría golpear al mundo entre 2026 y 2027

Agencias meteorológicas internacionales advirtieron sobre un fenómeno climático extremo que podría provocar sequías, inundaciones, olas de calor y crisis alimentarias en distintos continentes.

Las principales agencias meteorológicas del mundo encendieron las alarmas por la posible formación de un “súper El Niño” entre finales de 2026 y comienzos de 2027, un fenómeno climático que podría alterar el clima global y afectar a millones de personas.

La advertencia fue emitida por la NOAA de Estados Unidos y el Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos, cuyos modelos climáticos muestran un aumento significativo en la temperatura del océano Pacífico, condición clave para el desarrollo de este evento extremo.

Según las proyecciones, existe un 61% de probabilidad de que se forme un fenómeno El Niño importante entre mayo y julio de 2026, mientras que un 25% de los modelos ya anticipa que podría alcanzar la categoría de “súper El Niño”.

Este tipo de fenómeno ocurre cuando las aguas del Pacífico central superan los 2 grados por encima de lo normal durante varios meses, lo que altera los patrones climáticos en todo el planeta.

Los expertos advierten que el impacto podría traducirse en sequías severas, inundaciones, olas de calor extremas, incendios forestales y crisis agrícolas en distintas regiones del mundo.

Eventos similares registrados en 1982, 1997 y 2015 dejaron pérdidas multimillonarias, miles de muertos y récords históricos de temperatura global.

La NOAA recordó que durante el último “súper El Niño”, en 2015-2016, hubo sequías extremas en África, inundaciones en América del Sur y un fuerte aumento de ciclones tropicales en el Pacífico.

Los organismos internacionales también alertaron que este fenómeno podría intensificar el calentamiento global y generar presión sobre los sistemas de agua, energía y producción de alimentos.

Ante este escenario, gobiernos y agencias climáticas ya comenzaron a reforzar sistemas de monitoreo y planes de contingencia para reducir posibles impactos económicos y humanitarios.