Agricultores del norte de México se sumaron a un paro nacional, bloqueando el acceso a varias aduanas fronterizas con Estados Unidos como forma de protesta por los altos costos de producción, la falta de apoyos energéticos y el impacto que consideran podría tener la nueva Ley de Aguas Nacionales.
Uno de los puntos más afectados fue el Puente Internacional Córdova–Américas, conocido como Puente Libre, que conecta Ciudad Juárez (Chihuahua) con El Paso (Texas), uno de los pasos fronterizos más transitados entre ambos países.
Entre los manifestantes, Gerardo Fierro expresó su preocupación por la desigualdad que perciben entre productores mexicanos y estadounidenses. Señaló que mientras un agricultor en Estados Unidos adquiere diésel a 13 o 14 pesos por litro, en México el costo alcanza los 24 pesos, dificultando la competitividad del sector.
Además del incremento en combustibles, los agricultores alertan sobre la posible aprobación de la nueva Ley de Aguas, que según ellos limitaría la transferencia de tierras y podría dejar sin derechos a quienes usan pozos, afectando gravemente su capacidad de producción.
“El gobierno asegura que el agua es del pueblo y nosotros la defendemos. Si venden un terreno sin agua, pierde valor. Imagínese tener que esperar años para obtener un permiso de uso de agua; es una injusticia”, sostuvo Fierro.
Desde el Valle de Juárez, Fidel Mendoza Hernández, representante de la Junta Local de Sanidad Vegetal, advirtió que la ley podría “estrangular” la actividad agrícola, al dejar sin efecto los títulos de los pozos y sin apoyos para energía eléctrica y combustible.
Los manifestantes enfatizaron que la protesta no tiene orientación política ni partidista, sino que refleja un deterioro estructural de la agricultura en México, que afecta tanto a productores grandes como pequeños.
Según estimaciones de líderes agrarios, hasta 17 de los 32 estados del país se han sumado a las movilizaciones, afectando a alrededor de un millón de tráileres detenidos voluntariamente y generando retrasos significativos en la cadena de transporte de alimentos.
Los agricultores aseguraron que no levantarán los bloqueos hasta que existan acuerdos concretos con el gobierno que garanticen precios justos para sus productos y medidas de apoyo a la producción.
En Ciudad Juárez también cerraron la entrada sur y la carretera Panamericana, exigiendo mayor seguridad para transportistas y cero tolerancia a asaltos en rutas federales, dado que denuncian un aumento de la violencia sin respuesta adecuada de las autoridades.
La secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, declaró que “no existe razón para mantener los bloqueos y manifestaciones” y recordó que el diálogo con los sectores agrícola y transportista ha estado abierto, con disposición para atender sus planteamientos.
Los agricultores mexicanos buscan frenar la aprobación de la Ley General de Aguas, que establece que las concesiones de uso de agua no podrán transferirse entre particulares y que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) será la autoridad que redistribuya los derechos, una medida que consideran limitante para la actividad agrícola del país.


