Vecinos de Maracaná protestan y exigen asfaltado frente al Ministerio de Obras Públicas

Residentes de Maracaná, en Canindeyú, mantienen un acampe frente al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones para reclamar la construcción de 41,8 kilómetros de asfaltado hacia Curuguaty. Denuncian que llevan ocho años esperando una solución y que la obra beneficiaría a productores y empresarios de la zona.

Habitantes de Maracaná, en el norte del departamento de Canindeyú, iniciaron un acampe frente al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para exigir el asfaltado de la ruta que conecta su comunidad con Curuguaty.

Los vecinos señalan que el reclamo no es reciente: hace ocho años vienen solicitando la obra, argumentando que su ejecución es fundamental para facilitar el transporte de productos de la región.

Maximino Galeano, poblador local, explicó que en la zona de Nueva Durango hay numerosos empresarios y productores lecheros que pierden miles de litros de leche durante las lluvias debido a la falta de caminos pavimentados.

“Cuando llueve, los caminos se vuelven intransitables y los productos no llegan al mercado. Esto afecta la economía local y las oportunidades de empleo”, afirmó Galeano, resaltando el impacto económico del retraso en la obra.

Los vecinos sostienen que han agotado todas las instancias administrativas y presentado múltiples proyectos ante las autoridades correspondientes durante los últimos ocho años, sin resultados concretos.

Galeano agregó que mantuvieron reuniones con la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, y con el senador Alfonso Noria, quienes les informaron que actualmente no hay presupuesto disponible para completar el asfaltado.

Según los manifestantes, el trayecto a pavimentar tiene una extensión de apenas 41,8 kilómetros, lo que hace cuestionable que no exista financiamiento para la obra.

“Hay recursos para proyectos ornamentales, como la plantación de arbolitos, pero no para ayudar a la gente que quiere trabajar y progresar”, señaló Galeano, en un claro reclamo por prioridades en la inversión pública.

Los pobladores decidieron mantenerse en el acampe hasta obtener un compromiso formal de la ministra que asegure la realización del asfaltado. Por el momento, algunos representantes de la comunidad se encuentran reunidos con las autoridades.

Los vecinos sostienen que si la respuesta es positiva y se concreta un plan de ejecución, levantarán la huelga de manera inmediata. Sin embargo, advierten que mantendrán la presión hasta recibir garantías por escrito.

Fuente: ABC Color