La temporada de visitas a playas y balnearios en Paraguay ya está en marcha, por lo que el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) instó a las municipalidades a cumplir con la normativa vigente para la habilitación de estos espacios recreativos.
Según el Mades, el cumplimiento de la Resolución Nº 159/05 busca asegurar que las playas y balnearios cuenten con condiciones ambientales y de seguridad apropiadas para los ciudadanos, promoviendo un uso responsable y saludable de estos lugares.
Entre los requisitos que deben cumplir los balnearios y playas destacan: contar con Declaración de Impacto Ambiental, estar inscritos en los registros de usuarios del agua del Mades, tener patente municipal vigente, y realizar análisis periódicos de la calidad del agua.
Además, los espacios deben garantizar accesibilidad y seguridad para los visitantes, ofrecer servicios sanitarios, contar con instalaciones de gestión de residuos y efluentes, y proporcionar información ambiental a los usuarios sobre el cuidado del entorno.
La temporada estival comienza oficialmente a principios de diciembre, momento en el que miles de ciudadanos aprovechan para disfrutar de las costas fluviales y lacustres del país, especialmente en destinos con infraestructura y servicios adecuados.
Encarnación, en el departamento de Itapúa, es conocida como la “capital del verano paraguayo”, destacando por sus extensas playas a orillas del río Paraná y balnearios emblemáticos como Playa San José, que ofrece arena fina, modernidad en su infraestructura y una vibrante costanera.
Otras opciones en Encarnación incluyen Playa Pacú Cuá y Mboi Ka’e, espacios que reciben mantenimiento constante para garantizar una experiencia segura y agradable a los visitantes.
Carmen del Paraná, también en Itapúa, es un destino más tranquilo, apodado el “mar paraguayo”, con playas amplias como la Playa Tacuary, reconocidas por la limpieza de sus aguas y por ofrecer un entorno familiar y seguro.
En la región Central, la Playa de Areguá a orillas del Lago Ypacaraí es popular entre quienes buscan paseos y vistas panorámicas, aunque el Mades advierte que la calidad del agua puede variar según la temporada y las condiciones ambientales.
San Bernardino, en Cordillera, destaca por su Costanera, que combina recreación, gastronomía y paseos en balsa, consolidándose como un lugar tradicional para los veraneantes.
Además de estos destinos principales, existen playas en el río Yhaguy, así como balnearios municipales en Ayolas (Misiones) y Cerrito (Ñeembucú), valorados por sus aguas limpias y cálidas. También hay complejos privados como el Centro Recreativo Las Palmeras en Itá o Barparaíso Deportivo en Piribebuy, que ofrecen piscinas, quinchos y otras comodidades para disfrutar en familia.
El Mades enfatizó que el respeto a la normativa no solo protege la salud y seguridad de los visitantes, sino que también contribuye a la conservación ambiental de los recursos hídricos y la sostenibilidad de los balnearios, resaltando la importancia de que todos los municipios cumplan con los requisitos establecidos.


