Venezuela y China refuerzan alianza estratégica en energía y finanzas

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, firmó un acuerdo con China que refuerza la cooperación energética y financiera entre ambos países. Además, ratificó el apoyo de Venezuela al principio de una sola China y agradeció la solidaridad del gigante asiático frente al bloqueo de EE. UU.

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, continúa fortaleciendo la relación con China en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos. Este jueves, Rodríguez se reunió con Zheng Shanjie, presidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, para firmar un nuevo acuerdo que promete dinamizar la cooperación energética y financiera entre ambos países. Según Rodríguez, este acuerdo contribuirá a superar los desafíos comunes y permitirá optimizar los esfuerzos bilaterales, asegurando una relación más eficiente y estratégica.

Durante la firma del acuerdo, la vicepresidenta venezolana destacó la importancia de esta alianza para el futuro de Venezuela y expresó su optimismo por el camino que se abre en áreas clave de la cooperación. Además, remarcó que este paso forma parte de una agenda extendida desde la visita de septiembre de 2023 y fue posible gracias al respaldo mutuo que se ha consolidado entre los gobiernos de Nicolás Maduro y Xi Jinping.

Rodríguez no escatimó en elogios a la relación con China, subrayando que, desde la visita de Maduro al país asiático, las relaciones bilaterales se han elevado a un nivel “estratégico, permanente y de confianza mutua”. Esta intensificación de los intercambios ha abarcado diversos sectores, especialmente los vinculados a la energía y las finanzas, dos áreas fundamentales para la economía venezolana, que atraviesa una crisis interna debido a las sanciones internacionales.

En su reunión con el presidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, Rodríguez remarcó la importancia de trabajar de forma conjunta para fortalecer al Sur Global y frenar las prácticas hegemónicas que, según ella, amenazan la soberanía de los países en vías de desarrollo. La vicepresidenta destacó que ambos países forman parte de un “frente unido” que defiende los principios de la Carta de las Naciones Unidas y rechaza el neoliberalismo que, a su juicio, atenta contra la autonomía de los pueblos.

Además, Rodríguez reafirmó el apoyo de Venezuela al principio de “una sola China”, una política fundamental para Beijing que rechaza la independencia de Taiwán. Este respaldo se enmarca dentro de la postura diplomática de Venezuela, que sigue consolidándose como un aliado cercano de China frente a la presión de potencias occidentales, especialmente Estados Unidos.

En el Gran Palacio del Pueblo, Rodríguez también sostuvo una reunión con su homólogo chino, Han Zheng, donde se abordaron temas de cooperación mutua y se revisó la agenda de trabajo extendida desde la visita de Nicolás Maduro en 2023. Ambos dirigentes coincidieron en la necesidad de fortalecer los lazos entre los dos países para contrarrestar los desafíos impuestos por las potencias occidentales y promover una mayor equidad en el ámbito global.

El nuevo acuerdo firmado entre Venezuela y China tiene un fuerte enfoque en la energía y las finanzas, sectores clave para el desarrollo de la economía venezolana. Rodríguez expresó su confianza en que este acuerdo permitirá a Venezuela superar las dificultades económicas derivadas de las sanciones impuestas por Estados Unidos y otros países, a la vez que brindará una mayor estabilidad a la región.

“El respaldo de China es fundamental para avanzar en nuestra independencia económica y política”, afirmó Rodríguez. Esta declaración refleja el giro que Venezuela ha dado hacia China como principal socio estratégico en la región, en un contexto donde las relaciones con Occidente, particularmente con Estados Unidos, se han visto deterioradas por las políticas de sanciones.

Por último, Rodríguez aprovechó la oportunidad para reiterar el compromiso de Venezuela con la defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, un mensaje que resonó fuertemente en la arena internacional, donde China ha sido vista como un actor clave en la oposición al intervencionismo extranjero y en la promoción de un orden multipolar que promueva los intereses de los países en desarrollo.