Un militar uruguayo salió al encuentro de su hija en brazos, entre lágrimas, en el emotivo recibimiento del contingente que volvió tras casi cinco meses en conflicto en la República Democrática del Congo.
Su pareja, hijos y suegros lo esperaban con carteles de bienvenida: “¡No hay mejor retorno que el regreso a casa!”, rezaba uno de los letreros.
El contingente de 200 efectivos reanudó su misión este viernes, luego de una estadía que superó lo previsto debido a la escalada de violencia en la región.
La misión estuvo marcada por un ataque del grupo rebelde M23, que en enero causó el asesinato de un militar, y por otra baja debido a un paro cardíaco. “Cumplimos la misión. Se puso complicada, pero había que estar. Allá pensás en sobrevivir”, relató un soldado, destacando la dureza de la operación.

Otro militar, visiblemente emocionado, recordó con dolor la pérdida de sus camaradas, subrayando que esperaban ese abrazo tras un período difícil.
El presidente Yamandú Orsi encabezó la ceremonia de recibimiento: “Sean bienvenidos a vuestra casa. Un pueblo entero los espera”, afirmó, reconociendo el sacrificio de las tropas.
La ministra Sandra Lazo, en representación del gobierno, destacó las gestiones iniciadas por la administración anterior y agradeció el profesionalismo y la fortaleza emocional demostrada por el grupo.

“Un país pequeño con un corazón grande”, citó Lazo, aludiendo al reconocimiento de Naciones Unidas a la labor de Uruguay en misiones de paz.
El comandante Mario Stevenazzi calificó los actos de servicio como “heroicos”, resaltando que, pese a las pérdidas, el desempeño del contingente fortaleció la reputación militar del país.
El retorno fue posible luego de intensas gestiones diplomáticas: el canciller Mario Lubetkin viajó a Nueva York para urgir a la ONU el relevo de las tropas.
Para garantizar la continuidad de la misión, otro contingente de 200 soldados ya partió hacia el Congo, mientras Uruguay reafirma su compromiso con la estabilidad internacional pese a las dificultades vividas.


