La ciudad de Shreveport, Luisiana, Estados Unidos fue escenario de una tragedia sin precedentes este domingo. Shamar Elkins, de 31 años, asesinó a balazos a ocho menores de edad. Según confirmaron las autoridades policiales, siete de las víctimas fatales eran hijos biológicos del atacante y el octavo era un sobrino. Los niños tenían entre 3 y 11 años de edad.
El ataque se inició en una vivienda donde Elkins disparó contra su esposa y luego se trasladó a otras residencias cercanas para continuar con la matanza. Además de los ocho niños fallecidos, dos mujeres adultas resultaron gravemente heridas y permanecen hospitalizadas con pronóstico reservado. Un adolescente de 13 años logró salvar su vida milagrosamente al saltar desde un techo, sufriendo fracturas durante la huida.
El agresor, que integró la Guardia Nacional hasta el año 2020, huyó del lugar en un vehículo robado tras el crimen. Luego de una intensa persecución que terminó en la localidad de Bossier City, Elkins fue abatido por agentes de la policía durante un enfrentamiento armado.
Las autoridades locales calificaron el hecho como la peor tragedia en la historia de la ciudad y señalaron que el trasfondo del ataque fue una disputa doméstica. Este episodio vuelve a poner en el centro del debate la alarmante cifra de violencia intrafamiliar en la región, donde el 30% de los homicidios ocurren dentro del entorno familiar.
Fuente: Infobae.


