¿Tu perro está sufriendo? Las señales “invisibles” que los dueños no suelen notar

Un estudio revela por qué es tan difícil saber si nuestras mascotas sienten dolor y qué comportamientos deberían encendernos la alarma.

A veces pensamos que, si a nuestro perro no le falta una pata o no está llorando a los gritos, está todo bien. Sin embargo, una investigación de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) publicada recientemente muestra que el dolor en los perros muchas veces es silencioso y se esconde en cambios de conducta que confundimos con simple “pereza” o vejez.

El estudio, compartido por Infobae, analizó cómo más de 600 personas perciben el malestar animal. Los resultados son preocupantes: la mayoría no logra identificar el dolor cuando los síntomas son sutiles.

El “idioma oculto” del malestar

Las científicas explican que un perro con dolor no siempre va a cojear. Muchas veces, simplemente deja de jugar tanto como antes, se aísla o actúa de forma “rara”. Estos pequeños cambios suelen pasar desapercibidos incluso para los dueños más atentos, quienes creen que el perro está aburrido o simplemente con mal ánimo.

Detectar esto a tiempo es clave, porque un dolor no tratado puede durar meses o años, afectando seriamente la calidad de vida de tu mascota y hasta volviéndola agresiva.

¿Cuáles son esas señales sutiles?

En la encuesta realizada, se mencionaron gestos que casi nadie asocia con el dolor, pero que son señales de alerta:

  • Levantar una pata con duda (sin llegar a cojear del todo).
  • Tener menos ganas de jugar o mostrarse menos activo.
  • Bostezar, lamerse la nariz u “olfatear el aire” de manera repetitiva.
  • Cambios en la personalidad, como estar más irritable o menos cariñoso.

La importancia de la experiencia y la educación

El estudio descubrió que las personas que ya pasaron por una situación de dolor fuerte (personal o con una mascota anterior) tienen el “ojo más entrenado” para notar estos detalles.

La conclusión de los expertos es que necesitamos educarnos más. Si entendemos que ese perro que parece “desobediente” o “pesado” en realidad puede estar sufriendo, vamos a tenerle más paciencia y lo ideal es llevarlo al veterinario.

Fuente: Infobae.