Tragedia en Santiago: padre asesinó a sus hijos gemelos y luego se quitó la vida en La Reina

El hallazgo de tres cuerpos sin vida en una vivienda del sector La Reina, en Santiago de Chile, generó conmoción nacional. Las primeras pericias apuntan a un doble parricidio seguido de suicidio. Las víctimas son un camarógrafo de 62 años y sus dos hijos gemelos de 17 años.

La tranquilidad de un barrio residencial de La Reina, en Santiago de Chile, se vio quebrada el pasado sábado tras el hallazgo de tres cuerpos en el interior de una vivienda. El hecho, calificado como un doble parricidio seguido de suicidio, impactó profundamente a la comunidad y al país entero.

Según informaron los medios locales Bio Bio y Emol, las víctimas son un hombre adulto y sus dos hijos adolescentes de 17 años. El hallazgo fue realizado por un familiar que residía en el mismo domicilio, quien al llegar al lugar se encontró con la escena y alertó de inmediato a Carabineros.

La Fiscalía Metropolitana Oriente confirmó que la principal hipótesis apunta a que el padre habría asesinado a los jóvenes antes de quitarse la vida. Personal de la Policía de Investigaciones realizó peritajes en el lugar para determinar la dinámica exacta del suceso.

El padre fue identificado como Eduardo Cruz Coke Japke, de 62 años, reconocido camarógrafo y director de fotografía. Vivía junto a sus dos hijos en el inmueble de la calle La Cañada, donde la familia mantenía una rutina considerada normal por sus vecinos.

Los adolescentes, identificados con las iniciales F.R.CC.G. y E.A.CC.G., figuraban en el listado de personas con discapacidad de la Municipalidad de Providencia y eran conocidos por su participación en actividades escolares y deportivas.

La Fiscalía informó que el hallazgo se produjo cerca de las 19:20 del sábado. “Uno de los familiares, al regresar a la casa, encontró fallecidos al padre y a los menores”, explicó el fiscal Francisco Lanas Madrid, quien confirmó que no existen indicios de participación de terceros.

En tanto, la subcomisaria Connie González señaló que la evidencia recogida permitió descartar la hipótesis de un robo, ya que no se detectaron signos de forzamiento ni sustracción de objetos.

Las autoridades investigan si existían antecedentes de conflictos familiares o problemas emocionales previos, aunque hasta ahora no se registran denuncias por violencia intrafamiliar en el núcleo.

La tragedia ha reabierto el debate público sobre la salud mental y la detección temprana de crisis familiares, especialmente en contextos de vulnerabilidad psicológica o estrés prolongado.

Vecinos y allegados expresaron su consternación por el hecho, describiendo a la familia como “tranquila” y “muy unida”. Las autoridades locales dispusieron apoyo psicológico para los familiares y la comunidad cercana.

El caso, actualmente en investigación, se suma a una creciente lista de hechos similares registrados en los últimos años en el país, que reflejan la urgencia de abordar la violencia doméstica y la atención psicológica como problemas de salud pública.