¿Soberanía o seguridad? El nuevo acuerdo entre Panamá y EE. UU. genera controversia sobre el futuro del Canal

Un reciente memorando de entendimiento firmado entre Panamá y Estados Unidos ha reavivado el debate sobre la soberanía nacional y el respeto al Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá.

El 8 de abril de 2025, durante la visita del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, a Panamá, se firmó un memorando de entendimiento en materia de seguridad que ha generado controversia en el país centroamericano. Este acuerdo establece una mayor presencia militar estadounidense no permanente y rotativa para ejercicios conjuntos, lo que ha suscitado preocupaciones sobre una posible violación del Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá.​

El Tratado de Neutralidad, firmado en 1977 como parte de los Tratados Torrijos-Carter, establece que el Canal de Panamá debe permanecer neutral y abierto para el tránsito pacífico de todas las naciones, sin que se permita la instalación de bases militares extranjeras. Sin embargo, el memorando firmado recientemente ha sido interpretado por algunos sectores como una cesión de soberanía y una remilitarización del país.​

El gobierno panameño, encabezado por el presidente José Raúl Mulino, ha defendido el acuerdo, asegurando que no se permitirá la instalación de bases militares estadounidenses y que la soberanía nacional no está en discusión. No obstante, líderes de la oposición y expertos en derecho internacional han expresado su preocupación, señalando que la presencia militar estadounidense, aunque no permanente, podría interpretarse como una violación del tratado de neutralidad.​

La visita de Hegseth se produce en un contexto de creciente tensión internacional, especialmente en relación con la influencia de China en la región. El secretario de Defensa estadounidense ha señalado que el acuerdo busca contrarrestar la presencia de empresas chinas en infraestructuras clave cerca del Canal, lo que, según él, podría comprometer la seguridad y la neutralidad de la vía interoceánica.​

Por otro lado, el gobierno panameño ha rechazado estas acusaciones, afirmando que el país mantiene el control total sobre el Canal y que las decisiones sobre su administración son soberanas. Además, han enfatizado que el memorando de entendimiento no implica ninguna cesión de soberanía ni una modificación del Tratado de Neutralidad.​

La controversia ha generado un amplio debate en la sociedad panameña, con manifestaciones en las calles y discusiones en los medios de comunicación. Mientras algunos ciudadanos apoyan el acuerdo como una medida necesaria para garantizar la seguridad nacional, otros lo ven como una amenaza a la independencia del país y una violación de los compromisos internacionales asumidos en 1977.