Singapur permitirá azotar a alumnos desde los 9 años para frenar el bullying

El gobierno autorizó castigos físicos en escuelas como “último recurso” ante casos graves de acoso escolar, una medida que reabrió el debate mundial sobre la disciplina infantil.

Singapur anunció que desde 2027 los profesores podrán aplicar castigos físicos a estudiantes varones desde los 9 años como parte de una nueva política para combatir el bullying escolar.

La medida permitirá el uso del azote únicamente en casos considerados graves y cuando otras sanciones disciplinarias hayan fallado. Según el Ministerio de Educación, la decisión busca establecer “límites claros y consecuencias firmes” para reducir la violencia y el acoso entre alumnos.

El ministro de Educación, Desmond Lee, explicó que el castigo físico será utilizado como “último recurso” y solo podrá ser autorizado por el director de la institución y aplicado por personal capacitado.

La normativa oficial aclara que el castigo estará permitido únicamente para estudiantes varones y bajo protocolos estrictos de seguridad.

La decisión generó polémica internacional. La World Health Organization advirtió anteriormente que el castigo corporal puede provocar daños físicos y psicológicos permanentes en niños y adolescentes, además de afectar su desarrollo emocional y social.

Según datos citados por la OMS, entre el 25% y el 50% de los niños del mundo han sufrido castigos físicos en entornos educativos. El organismo sostiene que existe “evidencia científica abrumadora” sobre sus efectos negativos y que no aporta beneficios reales para la infancia.

Singapur mantiene desde hace años una de las legislaciones más estrictas del mundo en materia disciplinaria. El país ya permite el uso del látigo en ciertos delitos y ha protagonizado casos internacionales polémicos vinculados a castigos físicos y sanciones severas.