Militares del Área Naval del Este reportaron ayer martes el hallazgo de un cuerpo flotando en aguas del río Paraná, a unos cinco kilómetros aguas abajo del Hito de Tres Fronteras. El hecho movilizó de inmediato a agentes de la Fiscalía y de Criminalística, ante las sospechas de un nuevo caso de ejecución vinculada al narcotráfico.
De acuerdo con los primeros informes, el cuerpo pertenecería a un ciudadano brasileño conocido como “Thiago”, quien había sido reportado como desaparecido desde la semana pasada en una favela de Foz de Yguazú, del lado brasileño.
El cadáver fue trasladado a una funeraria local, donde el fiscal Édgar Delgado confirmó que presentaba al menos cinco heridas de bala distribuidas en el abdomen, el cuello, las piernas y el rostro, lo que evidenciaría un ataque directo y violento.
Según el representante del Ministerio Público, el cuerpo también mostraba varios tatuajes, entre ellos uno en la espalda con la inscripción “Tiquinho”. Este detalle coincide con las descripciones aportadas por familiares del brasileño desaparecido, por lo que las autoridades presumen que podría tratarse de la misma persona.
La Policía de Brasil informó que el hombre conocido como “Thiago” había sido investigado en 2023 por delitos relacionados con narcotráfico y asociación criminal, lo que refuerza la hipótesis de un ajuste de cuentas.
Su desaparición habría ocurrido luego de un conflicto registrado en un puerto clandestino a orillas del río Paraná, una zona utilizada por organizaciones criminales para el contrabando y el tráfico de drogas.
Paralelamente, el domingo pasado, pescadores hallaron otro cuerpo en avanzado estado de descomposición dentro de una bolsa de arpillera, también en aguas del Paraná, en la zona de Domingo Martínez de Irala, en el departamento de Alto Paraná.
El médico forense del Ministerio Público, Martín Alfaro, precisó que este segundo cadáver correspondía a un hombre de aproximadamente 1,80 metros de estatura y que la muerte se habría producido hace cerca de dos meses.
El cuerpo presentaba un impacto de bala en la cabeza y tatuajes visibles en ambos brazos, lo que sugiere un patrón similar al del reciente hallazgo, aunque hasta el momento no se logró determinar su identidad.
Por disposición judicial, el cadáver fue trasladado a Asunción para la realización de exámenes complementarios y pruebas genéticas que permitan su identificación.
Fuente: ABC Color


