El Sindicato Nacional de Conductores de Tren de la República Argentina, La Fraternidad, ratificó su decisión de llevar a cabo un paro total de 24 horas para el miércoles 18 de diciembre. Esta medida de fuerza comenzará a la medianoche y se extenderá durante todo el día, afectando las principales líneas ferroviarias de la Argentina, incluidas las que conectan el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El secretario general del gremio, Omar Maturano, expresó en una entrevista con Radio Rivadavia que los motivos detrás de la protesta son el “aumento irrisorio” propuesto por el Gobierno en agosto y la posterior “burla” de un incremento salarial que no compensaba el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores ferroviarios. Según Maturano, el Gobierno había prometido discutir un aumento acorde con la inflación de los últimos meses, pero la respuesta fue decepcionante: un 1% en noviembre y un 2,5% en diciembre.
El sindicato expresó su frustración con los números ofrecidos por el Ejecutivo. Aseguran que el aumento propuesto por el Gobierno equivale a “2 chupetines diarios”, lo que consideran una humillación para los trabajadores. La Fraternidad también cuestionó que el Gobierno, al mismo tiempo que habla de un superávit económico, parece estar empeorando la situación de los trabajadores del sector ferroviario.
Acompañando sus declaraciones, el gremio difundió un video que muestra a un niño con 400 pesos que solo puede comprar dos chupetines, ilustrando con ironía el valor del aumento propuesto. A pesar de la carga económica de esta protesta, Maturano subrayó que el paro no es una decisión tomada a la ligera: “El paro nos cuesta 60 mil pesos por día, pero es la única salida que nos queda cuando no se atienden nuestros reclamos”.
Desde La Fraternidad también denunciaron que el Gobierno está violando principios democráticos al atacar las medidas de fuerza y tratar de enfrentar a los trabajadores con los usuarios de los trenes. Consideran que el Gobierno utiliza los medios de comunicación para “demonizar” las huelgas y generar un conflicto entre los sectores más vulnerables de la sociedad.
Además, desde el sindicato se señaló que, mientras la oposición política está “desorientada”, los trabajadores ferroviarios siguen defendiendo “los auténticos valores y conquistas heredadas de nuestra doctrina”, en referencia a sus derechos laborales y la protección de los logros alcanzados por el movimiento sindical.
El gremio también explicó que no desean hacer huelgas, ya que estas afectan tanto a los trabajadores como a los usuarios. Sin embargo, ante la falta de soluciones, el paro se considera una “herramienta legal” para hacer escuchar sus exigencias. Según Maturano, la situación se ha vuelto insostenible debido a que el salario de los trabajadores se ha deteriorado un 46% en términos de poder adquisitivo.
A partir de la madrugada del miércoles 18 de diciembre, varias líneas ferroviarias se verán paralizadas por completo. Las líneas que serán afectadas incluyen las de mayor frecuencia en el AMBA: Roca, Mitre, San Martín, Urquiza, Belgrano Sur y Sarmiento. Este paro generará grandes complicaciones para quienes dependen del servicio para desplazarse, especialmente en los horarios pico.
Este no es el primer paro que lleva a cabo La Fraternidad. La última medida de fuerza tuvo lugar el 2 y 3 de diciembre, cuando los trenes circularon a 30 kilómetros por hora, lo que provocó cancelaciones y demoras en miles de viajes. En esa ocasión, el sindicato vinculó su protesta con el mal estado de las vías y el material rodante, citando la Emergencia Ferroviaria decretada por el Gobierno.
Desde el Gobierno, por su parte, señalaron que el reclamo de los ferroviarios es un pretexto para realizar una protesta por un incremento paritario no firmado por este gremio. De acuerdo con la Secretaría de Transporte, los ferroviarios no firmaron el último aumento del 3,5% para los dos últimos meses de 2024, y eso sería el principal motivo de la protesta.
En resumen, la medida de fuerza que tendrá lugar el 18 de diciembre pondrá nuevamente en evidencia las tensiones entre el Gobierno y los trabajadores del sector ferroviario. La Fraternidad, lejos de ver soluciones a sus reclamos, reafirma su decisión de recurrir al paro como única herramienta frente a lo que consideran un aumento salarial irrisorio. Mientras tanto, los usuarios se verán afectados por las interrupciones del servicio, mientras el conflicto continúa sin una resolución clara.


