La visita oficial de Santiago Peña a Israel, programada para el 11 y 12 de diciembre, será histórica para la diplomacia paraguaya. Durante su estancia, se inaugurará la nueva sede diplomática paraguaya en Jerusalén, confirmando el giro en la política exterior del país bajo su liderazgo. Este movimiento reafirma el compromiso de Paraguay con el Estado de Israel, fortaleciendo las relaciones bilaterales que, aunque históricas, han atravesado momentos complejos.
Una de las promesas claves de Peña durante su campaña electoral fue el traslado de la embajada paraguaya a Jerusalén, la cual fue originalmente realizada en 2018 bajo el gobierno de Horacio Cartes y posteriormente revertida. Paraguay decidió retirar la embajada de Jerusalén a Tel Aviv, buscando mantener la neutralidad en medio del conflicto israelí-palestino. Sin embargo, esta medida afectó gravemente las relaciones diplomáticas con Israel, que incluso cerró su sede en Asunción en respuesta.
Con la llegada de Peña al poder en 2023, Paraguay ha tomado un camino distinto, retomando su apoyo al derecho de Israel a decidir Jerusalén como su capital. La visita de Peña a Israel no solo tendrá un carácter simbólico, sino que se desarrollará en un contexto político que resalta la importancia de la cooperación bilateral. Peña pronunciará un discurso en la Knesset, el parlamento israelí, y participará en una ceremonia con el primer ministro Benjamin Netanyahu, el presidente Isaac Herzog y otras figuras clave.
El retorno de Paraguay a una postura de apoyo incondicional a Israel marca un antes y un después en las relaciones bilaterales. En septiembre de este año, durante la reapertura de la embajada israelí en Asunción, Peña subrayó la importancia de esta relación, destacando los “pilares sólidos” sobre los cuales se construye la cooperación entre ambos países. “Nuestra relación con Israel está basada en principios comunes y nos unimos en la convicción de que podemos lograr grandes logros trabajando juntos”, afirmó el mandatario paraguayo.
La relación entre Paraguay e Israel tiene raíces profundas, reflejadas en el apoyo del país sudamericano en la votación de la ONU que reconoció el derecho del pueblo judío a crear su propio Estado. Este apoyo fue subrayado en una carta enviada por el presidente israelí Isaac Herzog, quien recordó cómo el voto de Paraguay aseguró la mayoría necesaria para la aprobación del proyecto.

La visita de Peña se produce también en el marco de la invitación formal extendida por Herzog, lo que simboliza una vez más el deseo de ambos países de fortalecer su alianza estratégica. En este contexto, Paraguay también nombró a Alejandro Rubín Cymerman como su embajador ante Israel, un paso importante que reafirma el compromiso bilateral.
Además, el regreso de la embajada israelí a Asunción no es solo un gesto simbólico, sino una muestra del renovado compromiso de ambas naciones. Amir Ohana, presidente del Congreso israelí, destacó en una reciente declaración que Paraguay y Israel celebran más de 70 años de relaciones diplomáticas, con un enfoque renovado hacia el futuro.
Esta visita oficial no solo confirma la postura política de Paraguay frente al conflicto de Medio Oriente, sino que también marca un punto de inflexión en la cooperación estratégica entre ambos países. Con un enfoque particular en áreas clave como la tecnología, la agricultura y la seguridad, esta nueva etapa busca profundizar los vínculos, fomentando un intercambio que beneficie a ambas naciones en sectores clave.
En conclusión, la visita de Santiago Peña a Israel y la inauguración de la embajada paraguaya en Jerusalén no sólo representan un importante paso en la política exterior de Paraguay, sino también un avance en la consolidación de una relación bilateral más sólida, que podría tener importantes implicaciones tanto a nivel regional como global.


