El presidente de la República de Paraguay, Santiago Peña, se reunió en Nueva York con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, durante su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La cita tuvo como eje principal la ampliación de la cooperación bilateral en sectores clave como la seguridad, la tecnología y la energía, ámbitos que ambos mandatarios consideran estratégicos para el desarrollo y la estabilidad de sus países.
En sus redes sociales, Peña destacó que Paraguay e Israel comparten “principios y valores comunes”, lo que refuerza la voluntad de avanzar en una relación sólida que promueva la inversión, la seguridad y el bienestar de ambas naciones.
El mandatario paraguayo subrayó que la agenda bilateral está marcada por proyectos de colaboración en áreas sensibles, principalmente en defensa y seguridad, en un contexto global atravesado por tensiones y amenazas terroristas.
Netanyahu, por su parte, agradeció el respaldo constante de Paraguay al Estado de Israel, en particular por la postura firme contra el antisemitismo y el terrorismo. Recordó que Asunción designó como organizaciones terroristas a la Guardia Revolucionaria Iraní, Hezbolá y Hamás, alineándose con la política israelí en la materia.
El primer ministro también expresó su reconocimiento a Paraguay por su oposición al sesgo antiisraelí en foros internacionales como la ONU y la Corte Penal Internacional, donde Israel ha denunciado resoluciones que considera parciales en su contra.

En su intervención ante la Asamblea, Peña reiteró que Israel “tiene el derecho legítimo a defenderse” frente a los ataques de grupos como Hamás y Hezbolá. Señaló que esta posición refleja el compromiso democrático de Paraguay y su coherencia en la defensa de los derechos fundamentales.
“Los principios que nos definen como nación democrática deben traducirse en posiciones claras e inequívocas con nuestros aliados”, manifestó Peña, subrayando que la postura paraguaya se mantiene firme y sin ambigüedades.
El jefe de Estado recordó que Paraguay fue uno de los primeros países en el mundo en clasificar a Hamás y Hezbolá como organizaciones terroristas internacionales, decisión que marcó un antecedente en la región.
Ante la Asamblea General, Peña condenó “decididamente” las acciones de estos grupos, a los que calificó de criminales, y aseguró que Paraguay continuará oponiéndose a quienes “niegan el valor sagrado de la vida humana”.


