A partir de ahora, ver de cerca la monumental Fontana de Trevi en Roma, Italia, tiene un precio de dos euros. La nueva tarifa entró en vigor desde el pasado lunes, medida que causó sorpresa e indignación entre los turistas.
Las autoridades implementaron un sistema de cercado desmontable para el acceso de los visitantes que desean conocer la imponente obra artística en la “Ciudad Eterna”, en la cual es tradición arrojar monedas para pedir deseos.
De acuerdo con estimaciones de los gobernantes, los ingresos podrían alcanzar sumas de 6,5 millones de euros, unos USD 7,6 millones, sin embargo, los residentes romanos están exentos del cobro de la tarifa.
La medida apunta a gestionar los flujos turísticas en una zona congestionada de la capital italiana y compensar los costos de preservación del patrimonio cultural de la ciudad.
Ante algunas críticas, el concejal de Turismo de Roma, Alessandro Onorato, defendió el cobro de acceso a la icónica fuente.
“Si la Fontana di Trevi estuviera en Nueva York habrían pedido al menos cien dólares, no dos euros. Pero para esto también habrá tiempo de demostrar cómo se puede establecer un equilibrio inteligente entre vivir un lugar, vivirlo bien, garantizar un servicio y recibir más que una simple entrada”, refirió en una rueda de prensa.
Vía: UH y Agencia AP


