La declaración se dio en el contexto de las negociaciones salariales entre Aerolíneas Argentinas y tres gremios del sector, que comenzaron a las 14 horas, con el objetivo de lograr un acuerdo que evite el cierre o una reestructuración significativa de la aerolínea estatal.
Las negociaciones tienen lugar en el edificio de Aerolíneas en Aeroparque y comenzaron minutos después de las 14 horas con la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), dirigida por Pablo Biró. Luego, será el turno de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), liderada por Juan Pablo Brey, y a las 16 horas se reunirá la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), encabezada por Edgardo Llano.
Esta mañana, tras un encuentro con sus ministros, Javier Milei reiteró: “En Argentina se progresa trabajando, no parando ni extorsionando”, refiriéndose tanto a la situación de Aerolíneas como a la empresa que gestiona el servicio de rampas. Sobre esta última, destacó que “Intercargo obviamente se termina”.
Poco antes, Edgardo Llano, alineado con el kirchnerismo, desafió al Gobierno y advirtió que este sábado los vuelos “no saldrán o se retrasarón debido a la falta de personal”, ya que los despedidos de Intercargo “eran los que trabajaban en los micros, y ayer y hoy están de franco”. Añadió que “deberían estar trabajando mañana, así que no tendremos personal disponible. Ahora queremos que el Gobierno explique cómo van a gestionar los vuelos del sábado, que son muchos más. Y luego veremos cómo seguimos a partir del lunes”.
Por su parte, el secretario de Transporte, Franco Mogetta, adoptó una postura contundente respecto a las negociaciones entre Aerolíneas y los sindicatos más duros: “Vamos a avanzar con la privatización, y si no se logra, intentaremos que los empleados acepten una nueva gestión. Si no la aceptan, la empresa se cerrará. Pero Aerolíneas ya no recibirá más los fondos del Estado, que durante el kirchnerismo le costaron al país 8 mil millones de dólares”.
Las negociaciones que continuarán esta tarde entre las autoridades de Aerolíneas y los líderes de APLA, AAA y APA se desarrollan en un contexto de tensión debido al recrudecimiento del conflicto en Intercargo. El despido de un trabajador provocó el miércoles y jueves protestas y asambleas por parte del sindicato de Llano, lo que dejó a cientos de pasajeros varados en los aviones sin poder descender. Como respuesta, el Gobierno decidió despedir a 15 empleados de Intercargo y anunció la desregulación del servicio de rampa en todos los aeropuertos, permitiendo así la entrada de empresas privadas.
El portavoz presidencial, Manuel Adorni, afirmó hace 24 horas que “es el fin de Intercargo tal como lo conocemos” y anunció que las fuerzas de seguridad podrán intervenir en caso de “secuestro de pasajeros”. Esta declaración ha intensificado las tensiones entre los sindicatos y el Gobierno, que está impulsando cambios en los convenios colectivos de trabajo de Aerolíneas Argentinas.
Los líderes sindicales, Brey, Biró y Llano, se reunieron anoche para definir su estrategia frente a la situación. Brey comentó a Infobae que esperan que la empresa presente una propuesta clara en la mesa de negociaciones. Aunque están dispuestos a debatir modificaciones en los convenios, destacó la urgencia de una mejora salarial, mencionando que desde noviembre hay un desfase del 90%.
Brey también señaló que el conflicto podría resolverse con un aumento del 35%, lo cual abriría la puerta a seguir conversando. Sin embargo, expresó su escepticismo sobre la postura del Gobierno, sugiriendo que podrían estar buscando prolongar el conflicto para obtener réditos políticos ante sus seguidores.
En relación con las advertencias del gobierno sobre el cierre de la empresa si no se logran avances en las negociaciones, el líder de aeronavegantes afirmó: “Deben comprender que, incluso para cerrar Aerolíneas, deben dialogar con los representantes legítimos de los trabajadores, que somos nosotros. Creo que el Gobierno no tiene claro qué hacer con Aerolíneas y la quiere cerrar por razones ideológicas. Pero no solo es imposible privatizarla porque no lo aprobaría el Congreso, sino que además no hay compradores interesados, ya que hoy nadie quiere adquirir Aerolíneas”.
La situación de Aerolíneas Argentinas es crítica, y el resultado de las negociaciones de este viernes será determinante para el futuro de la empresa y su relación con los sindicatos aeronáuticos.


