Perú arranca auditoría sanitaria a la carne de cerdo paraguaya

El Gobierno paraguayo recibe una auditoría de Perú para abrir su mercado a la carne porcina y habilitar un frigorífico bovino exportador. El sector porcino celebra un boom de demanda, exportaciones crecientes y expectativas de alcanzar un nuevo máximo anual gracias al interés de Singapur, Taiwán y otros compradores.

Este lunes comenzó en Paraguay la auditoría del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) de Perú, como parte del procedimiento para autorizar exportaciones porcinas y habilitar un frigorífico bovino para ese país. La apertura de estos mercados representa una oportunidad estratégica.

La presentación oficial se hizo en Senacsa, presidida por José Carlos Martin, junto a directores generales y técnicos veterinarios, quienes le dieron la bienvenida al equipo peruano auditor. Es un paso formal pero clave para consolidar la calidad sanitaria exportable.

El equipo de Senasa estará en territorio paraguayo hasta el sábado 20 de septiembre. Inspectores recorrerán el laboratorio central, puestos de control de tránsito, y una de las entradas claves de la institución, asegurando que los procesos cumplan con las normas peruanas.

Además, los auditores visitarán tres frigoríficos que exportan carne porcina, y una granja de cerdos en Itapúa, una de las zonas productoras más importantes del país. Las inspecciones buscan comprobar tanto los estándares de producción como los de higiene y control sanitario.

En paralelo, el sector porcino atraviesa un momento de expansión. Según Delia Núñez, gerente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay (ACCP), la incorporación del mercado de Singapur como destino podría catapultar las exportaciones hacia nuevos récords.

Núñez señaló que Paraguay podría cerrar el año con cerca de 20.000 toneladas exportadas, duplicando la cifra de 2023, que fue de unas 10.000 toneladas, y superando ya las 15.000 toneladas registradas en 2024.

Taiwán continúa siendo un actor fundamental: compra casi el 90 % de la carne de cerdo congelada que exporta Paraguay, mientras que otros mercados absorben las menudencias y productos secundarios, lo que diversifica la oferta nacional.

De acuerdo con Senacsa, al cerrar agosto las exportaciones del sector porcino tenían un valor que superó los USD 35 millones, cifra que representa un crecimiento del 87 % respecto al mismo período del año anterior. Es un crecimiento notable, que refuerza las expectativas.

Este escenario es valorado por productores como una recompensa al esfuerzo en mejoras sanitarias, cumplimiento normativo y apertura internacional. Pero también trae retos: mantener estándares elevados, asegurar trazabilidad y garantizar que los frigoríficos cumplan requisitos exigentes.

La habilitación del frigorífico bovino para exportación a Perú es otra pieza clave. Aunque no se han revelado su nombre ni capacidad exacta, su aprobación podría abrir un nuevo frente exportador, generando ingresos adicionales.

No obstante, persisten riesgos. Auditorías sanitarias suelen revelar deficiencias en infraestructuras, transporte, refrigeración o controles de calidad. Si estos problemas no se corrigen, podrían poner en peligro los mercados recién abiertos o impedir futuros acuerdos.