Alma Cabral Arrite se convirtió en la gran ganadora de la décima edición del Concurso Mejor Sommelier de Argentina, consolidándose como la máxima experta en vinos del certamen. Su triunfo marca un hito, ya que es paraguaya y representará a la región en competencias internacionales.
Nacida en Ciudad del Este, Alma reside en Buenos Aires desde hace veinte años, donde ha desarrollado su carrera profesional y se formó como sommelier de manera intensiva.
El camino hacia la victoria no fue sencillo: la competencia incluyó catas a ciegas, exámenes orales y escritos, todos superados por Alma con la puntuación más alta, dejando en segundo lugar a Patricio Zárate y en tercer lugar al estadounidense James Still.
Su triunfo representa también una reivindicación personal: en la edición anterior del certamen, en 2022, Alma había alcanzado el segundo puesto, quedando cerca de la corona que ahora consiguió.
Entre lágrimas de emoción, la sommelier expresó: “Después de tanto sacrificio, todos llegamos a algún lugar… porque el esfuerzo siempre tiene su recompensa”, reflejando la dedicación que requirió alcanzar este nivel de excelencia.
Alma destacó que la sommellerie no se limita únicamente al vino, sino que abarca un conocimiento amplio sobre todas las bebidas, incluidos destilados, infusiones y opciones sin alcohol, sumado a una sólida formación en gastronomía.
Su interés por el mundo culinario comenzó en la adolescencia, después de llegar a Argentina, cuando aún no consumía alcohol. Posteriormente, se volcó a la gastronomía y se matriculó en el Instituto Argentino de Gastronomía (IAG).

Durante su segundo año de estudios, Alma descubrió su verdadera pasión: los vinos. Desde entonces, decidió especializarse en la profesión de sommelier, formándose en el prestigioso centro CAVE.
Su preparación académica se complementa con una trayectoria profesional en reconocidos restaurantes de Buenos Aires como Sucre, Aldo’s, Casa Coupage, La Bourgogne y Tegui.
Además, Alma amplió su experiencia internacional trabajando en Le Suquet-Maison Bras, en el sur de Francia, un restaurante con dos estrellas Michelin, fortaleciendo su conocimiento y reputación en sommellerie de alto nivel.
Con este título, Alma se prepara ahora para representar a Argentina y, de manera simbólica, a Paraguay, en futuros concursos internacionales, llevando consigo la experiencia acumulada y el reconocimiento que solo años de disciplina y pasión pueden generar.


