Paraguay y Colombia refuerzan la cooperación militar para combatir al crimen organizado y el terrorismo

Los jefes de las Fuerzas Militares de Paraguay y Colombia se reunieron en Asunción para fortalecer la cooperación bilateral en capacitación y entrenamiento, con el objetivo de enfrentar amenazas comunes como el crimen organizado y el terrorismo.

Este martes, en Asunción, se dio inicio a la “II Ronda de Conversaciones entre Altos Mandos de las Fuerzas Militares de Paraguay y Colombia”, una reunión clave para la cooperación en materia de defensa. Durante el evento, que se extenderá hasta el jueves, los principales líderes militares de ambos países se comprometieron a reforzar su colaboración en la lucha contra el crimen organizado transnacional y el terrorismo.

El ministro de Defensa de Paraguay, Óscar González, destacó la importancia de la cita como una muestra del estrechamiento de lazos entre ambos países. “Este encuentro reafirma los profundos lazos de amistad y confianza mutua que nos unen”, afirmó González. “La cooperación entre nuestras Fuerzas Armadas es fundamental para garantizar la estabilidad y seguridad de nuestros ciudadanos”, agregó el funcionario.

Uno de los temas más relevantes de la reunión fue el éxito alcanzado en los esfuerzos conjuntos contra los grupos armados en Paraguay. González subrayó que, en los últimos diez años, la colaboración con Colombia ha sido clave en la lucha contra el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y el Ejército del Mariscal López (EML), organizaciones guerrilleras responsables de actividades criminales en el norte de Paraguay. La captura de la hija y esposa de Alejandro Ramos, líder de esta última facción, fue un hito que fortaleció la percepción de que el EML está prácticamente desintegrado.

González resaltó la importancia de la asesoría colombiana para fortalecer el Comando de Operaciones de Defensa Interna (Codi), la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y el Batallón de Inteligencia Militar. Gracias a esta cooperación, las fuerzas paraguayas pudieron frustrar los tres objetivos estratégicos de los grupos terroristas: tomar el poder por la fuerza, urbanizar sus actividades criminales y establecer células en todo el país. “Ninguno de estos objetivos fue cumplido”, celebró González.

Por su parte, el general César Moreno, comandante de las Fuerzas Militares de Paraguay, enfatizó el valor de Colombia como un aliado estratégico. “Su experiencia en el combate contra organizaciones criminales e insurgentes ha sido invaluable”, declaró Moreno. Según explicó, la cooperación incluye no solo entrenamientos y educación militar, sino un enfoque específico en la lucha contra el crimen organizado.

El almirante Francisco Cubides, comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, recordó en su intervención que las nuevas dinámicas de globalización exigen que los países unan esfuerzos para hacer frente a amenazas comunes. Entre estas amenazas, Cubides mencionó el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado transnacional, que hoy en día ocupan un lugar destacado en la agenda internacional.

“Esta reunión es una herramienta clave para profundizar la cooperación bilateral y establecer nuevos entendimientos que generen ventajas mutuas”, subrayó Cubides. La cooperación bilateral no solo abarca el ámbito de la lucha contra el crimen, sino también el intercambio de experiencias y conocimientos que fortalezcan la capacidad de respuesta ante amenazas globales.

A lo largo de las conversaciones, ambas naciones subrayaron la necesidad de fortalecer el entrenamiento y la capacitación de sus fuerzas armadas en áreas críticas como la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Los esfuerzos conjuntos de Paraguay y Colombia se consideran fundamentales para garantizar la estabilidad regional y la seguridad en ambos países.

Con una duración de cuatro días, la “II Ronda de Conversaciones” se ha convertido en un espacio clave para la cooperación y el entendimiento entre las Fuerzas Armadas de Paraguay y Colombia. En un contexto de creciente amenaza por parte de actores criminales transnacionales, la colaboración entre ambos países podría ser decisiva para prevenir nuevas oleadas de violencia y desestabilización.

Este encuentro no solo refuerza los lazos de amistad, sino que también se erige como una respuesta estratégica frente a las amenazas globales que comparten ambos países. La cooperación internacional en temas de seguridad y defensa sigue siendo un pilar fundamental en la lucha contra el crimen organizado en América Latina.