Paraguay, entre los países con rutas más peligrosas de América Latina, según estudio

Un estudio internacional evidencia el preocupante retroceso de Paraguay en materia de seguridad vial. De ser uno de los países más seguros para conducir en los años 80, hoy figura entre los más peligrosos de América Latina. El auge de las motocicletas, la falta de infraestructura y controles deficientes agravan un problema que golpea especialmente a jóvenes y sectores vulnerables.

Una reciente investigación internacional advierte sobre una alarmante transformación en la seguridad vial de Paraguay. Según datos recopilados por Latinometrics, el país ha pasado de ocupar un lugar privilegiado en cuanto a conducción segura en 1980, al extremo opuesto: hoy figura entre las naciones latinoamericanas con mayor riesgo en sus rutas y calles.

Mientras varios países de América Latina han logrado reducir significativamente la cantidad de muertes por accidentes de tránsito, Paraguay se convirtió en una llamativa excepción a esta tendencia positiva. En lugar de disminuir, las cifras locales muestran un incremento sostenido en los últimos 30 años.

De acuerdo con Latinometrics, Paraguay ocupaba el segundo lugar en seguridad vial en la región hace cuatro décadas. Hoy, sin embargo, comparte una categoría preocupante con países que registran los peores indicadores de muertes por accidentes de tránsito, comparables incluso con naciones africanas como Yibuti o Lesoto.

Uno de los factores clave que explican esta regresión, según expertos, es la explosión en el uso de motocicletas como medio de transporte principal. Este fenómeno, impulsado por la falta de alternativas públicas eficientes y asequibles, ha generado un impacto directo en los índices de siniestralidad vial.

Según Latinometrics, Paraguay es uno de los países más inseguros para los conductores.

El Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés), perteneciente a la Universidad de Washington, refuerza esta perspectiva en un informe de 2022. Según sus estimaciones, mejorar las políticas de seguridad vial a nivel global podría salvar hasta medio millón de vidas al año, una cifra que resalta la urgencia de actuar.

En ese mismo estudio, el IHME señala que Paraguay ha experimentado un aumento del 97 % en la tasa de mortalidad por accidentes viales en las últimas tres décadas. Este crecimiento posiciona al país entre los más afectados del mundo, con niveles inusuales incluso para los estándares regionales.

Datos del portal Our World in Data confirman esta tendencia: en 2021, los accidentes de tránsito fueron la quinta causa de muerte en Paraguay, con un total de 1.410 fallecidos. En contraste, en 1980 la cifra era de 435, ubicándose entonces como la séptima causa de muerte.

Este deterioro se da a pesar de los avances tecnológicos y legislativos que han permitido a otros países reducir considerablemente sus tasas de mortalidad vial. En Paraguay, sin embargo, los esfuerzos parecen haber sido insuficientes o mal direccionados.

Accidentes ruteros, la quinta causa de muerte en Paraguay en 2021, según Our World Data.

El informe del IHME también señala un patrón preocupante: las principales víctimas de los accidentes son jóvenes y personas de escasos recursos. A nivel mundial, casi la mitad de los adolescentes que murieron en accidentes en 2019 vivían en países de ingresos bajos, frente a apenas un 25 % en 1990.

En Paraguay, esta situación se repite. La falta de infraestructura adecuada, rutas en mal estado, señalización deficiente y escasos controles de tránsito exponen a la población más vulnerable. La precariedad del sistema de transporte público empuja a miles de ciudadanos a depender de motocicletas, muchas veces sin protección adecuada.

Los expertos coinciden en que este tipo de movilidad no solo expone al conductor, sino que también representa un riesgo para los peatones y otros vehículos. A pesar de ser una solución accesible para muchos, el uso masivo de motocicletas ha contribuido al colapso del sistema de seguridad vial.