A partir de este martes, la red de estaciones de servicio Shell implementó una baja de hasta G. 400 en el precio de sus combustibles, tanto naftas como diésel, según confirmaron fuentes de la empresa a radio Monumental 1080 AM en horas de la mañana. Esta medida representa la mayor reducción en lo que va del año en el mercado nacional.
La decisión de Shell se da tras la reciente baja en la cotización del dólar, fenómeno que repercute de forma directa en el costo de importación de los derivados del petróleo. La medida fue bien recibida por consumidores, quienes desde hace meses vienen soportando subas constantes en el precio de los combustibles.
La iniciativa privada coincide con el anuncio oficial del presidente Santiago Peña, quien informó una reducción de G. 250 por litro en todos los combustibles comercializados por la estatal Petropar. El ajuste de precios rige desde este martes, según indicó el propio mandatario.
Petropar justificó su reducción en el contexto de la baja internacional del precio del crudo, así como en la existencia de un stock suficiente para mantener los precios al menos durante las próximas semanas. Además, la apreciación del guaraní frente al dólar permitió cierto margen para esta rebaja.
Sin embargo, es importante destacar que la baja anunciada por Petropar no compensa del todo la última suba aplicada, que fue de G. 380 por litro. Es decir, los consumidores aún no recuperan completamente el equilibrio anterior en los precios.
La movida de Shell, en contraste, representa una señal más fuerte al mercado. Con una reducción de hasta G. 400 por litro, supera a la estatal y se posiciona como el emblema que más ha ajustado sus precios a favor del usuario final en este escenario de alivio cambiario.
La competencia en el sector se dinamiza, y otros emblemas privados comienzan a adherirse a la tendencia bajista. Algunos ya igualaron los precios de Petropar, mientras otros evalúan implementar rebajas en los próximos días. El consumidor se perfila, por ahora, como el principal beneficiado.
La última suba de combustibles se produjo el pasado 21 de junio, cuando varias firmas privadas —incluyendo Shell— aplicaron incrementos que oscilaron entre G. 700 y G. 850 por litro. En ese momento, Petropar se sumó posteriormente al ajuste, argumentando alza de costos internacionales.
Las asociaciones de consumidores, por su parte, celebraron la reducción, pero insisten en la necesidad de una mayor transparencia en la estructura de costos de los combustibles, tanto públicos como privados. Señalan que las variaciones deben estar mejor justificadas.


