El Papa León XIV alertó sobre el crecimiento de lo que denominó “esclavitud cibernética”, una modalidad de explotación en la que personas vulnerables son engañadas, trasladadas y forzadas a participar en esquemas de fraude digital y actividades ilícitas como el narcotráfico.
El mensaje fue difundido con motivo de la Jornada Mundial de Oración y Sensibilización contra la Trata de Personas, donde el pontífice sostuvo que estas prácticas “no son incidentes aislados, sino síntomas de una cultura que ha olvidado cómo amar como Cristo ama”, y renovó el llamado de la Iglesia a enfrentar “este grave crimen contra la humanidad”.
Una crisis señalada por la ONU
La Organización de las Naciones Unidas viene advirtiendo sobre el crecimiento de centros de ciberestafas en el sudeste asiático, donde cientos de miles de personas se encuentran en condiciones de esclavitud moderna, obligadas a cometer fraudes por internet bajo amenazas y violencia.
Expertos de la ONU han calificado este fenómeno como una “crisis de derechos humanos” a escala industrial, impulsada por redes criminales que aprovechan la vulnerabilidad de migrantes y desplazados.
Vulnerabilidad, pobreza y conflicto
León XIV vinculó este fenómeno con la “lógica actual de dominio y desprecio por la vida humana”, y señaló que la inestabilidad geopolítica, los conflictos armados y la desigualdad económica generan un terreno fértil para la trata.
“Las mujeres y los niños son los más afectados por este comercio atroz”, expresó el pontífice, al tiempo de advertir que la brecha entre ricos y pobres deja a muchas personas expuestas a promesas engañosas de reclutadores.
El rol de la sensibilización
Para el papa, la respuesta pasa por la sensibilización social y la capacidad de reconocer “los mecanismos ocultos de explotación” tanto en los barrios como en los espacios digitales.
El llamado apunta a que gobiernos, organizaciones y comunidades presten atención a estas nuevas formas de esclavitud que ya no se dan solo en contextos físicos, sino también a través de redes tecnológicas que cruzan fronteras.
Fuente: AFP


