En una nueva señal de confianza internacional hacia la industria ganadera paraguaya, la Agencia Panameña de Alimentos dio luz verde a la importación de carne bovina deshuesada proveniente del Paraguay.
La aprobación fue anunciada este miércoles por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), que destacó el hecho como un hito relevante para seguir consolidando la reputación del país como proveedor confiable de alimentos.
Con esta habilitación, Paraguay amplía su presencia comercial en América Central, una región en constante crecimiento que representa una oportunidad estratégica para diversificar destinos de exportación.
Senacsa, en un comunicado oficial, subrayó que esta autorización “constituye un paso más en la apertura de nuevos mercados para los productos pecuarios nacionales”, fortaleciendo así el posicionamiento del país como actor clave en el comercio cárnico regional.
La carne paraguaya, valorada por su calidad y trazabilidad, ya se encuentra presente en mercados altamente competitivos como Chile, Taiwán, Israel, Estados Unidos, Brasil, Rusia y Canadá.
La inclusión de Panamá en esta lista representa un nuevo impulso para el sector productivo, al abrir una vitrina adicional en un país con demanda creciente y altos estándares sanitarios.
Este tipo de habilitaciones no solo impactan en términos económicos, sino que también reflejan el esfuerzo sostenido de las autoridades sanitarias y de los productores por cumplir con los requisitos internacionales.

La apertura del mercado panameño no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia de internacionalización de la carne paraguaya, basada en el cumplimiento riguroso de normativas sanitarias y comerciales.
Desde el sector privado, empresarios y gremios ganaderos celebraron la noticia como una muestra del reconocimiento al trabajo técnico que se viene realizando desde hace años, tanto en los establecimientos productivos como en las industrias frigoríficas.
Panamá, por su ubicación geográfica y dinamismo económico, puede convertirse en una plataforma importante para expandir la carne paraguaya hacia otros destinos del Caribe y América Central.
El ingreso a este nuevo mercado también permite mejorar la competitividad del producto paraguayo, que ahora se proyecta con mayor fuerza en un escenario global cada vez más exigente.


