Suecia, uno de los países más digitalizados de Europa, avanza hacia un cambio en su modelo educativo: menos pantallas y más libros, papel y escritura a mano. La decisión responde a la preocupación del gobierno por el descenso en los niveles de lectura y concentración en estudiantes.
La nueva orientación, promovida por la actual coalición gobernante, busca limitar el uso de dispositivos digitales en las aulas, especialmente en edades tempranas. Desde 2025, las guarderías ya no están obligadas a utilizar herramientas digitales y se eliminó el uso de tabletas en niños pequeños. Además, se prevé la prohibición de teléfonos móviles en las escuelas.
El cambio se resume en el lema oficial “de la pantalla al papel”, con el que las autoridades educativas apuntan a reforzar habilidades básicas como la lectura, la escritura y el cálculo. Según el vocero educativo Joar Forsell, el aprendizaje mejora cuando los estudiantes trabajan con materiales físicos en lugar de dispositivos.
La decisión se apoya en estudios y consultas realizadas en 2023 con investigadores, docentes y organismos públicos. Expertos como la neurocientífica Sissela Nutley advierten que el uso intensivo de pantallas puede afectar la concentración y el procesamiento de la información, especialmente en niños.
El giro educativo también responde a resultados recientes del informe PISA de la OCDE, que evidenciaron una caída en lectura y matemáticas. En 2022, cerca del 24% de los estudiantes suecos no alcanzó niveles básicos de comprensión lectora.
Para revertir esta tendencia, el gobierno destinó más de 200 millones de dólares a la compra de libros de texto y materiales pedagógicos, y prepara un nuevo plan de estudios con mayor énfasis en el aprendizaje tradicional.
Sin embargo, la medida genera críticas. Representantes del sector tecnológico advierten que una educación menos digital podría afectar la preparación laboral de los estudiantes. Según la asociación Swedish Edtech Industry, el 90% de los empleos en Europa requerirá habilidades digitales en el corto plazo.
Fuente:Maddy Savage, periodista de Negocios, BBC.


