Un total de 58 personas fueron demoradas durante el operativo policial realizado este domingo en las inmediaciones del estadio La Nueva Olla, donde se disputó el partido entre Cerro Porteño y Guaraní. Las autoridades informaron que entre los retenidos se encontraban hinchas alcoholizados, cuidacoches y un hombre con orden de captura vigente.
El comisario Juan Agüero, jefe de la Policía de Asunción, señaló que las intervenciones comenzaron antes del inicio del encuentro deportivo, con controles preventivos en los accesos al estadio. Los efectivos realizaron verificaciones aleatorias con el objetivo de evitar incidentes y garantizar el orden.
Como resultado, fueron demorados 41 simpatizantes en estado de ebriedad —39 de Cerro Porteño y dos de Guaraní— además de 17 cuidacoches que operaban sin autorización. Uno de los retenidos fue arrestado tras confirmarse que contaba con una orden de captura por hurto agravado.
“Todos los demorados fueron liberados posteriormente, excepto el sujeto con orden judicial”, precisó el comisario Agüero, quien destacó que el operativo se desarrolló sin mayores incidentes dentro del estadio.
Previo al inicio del encuentro, la Policía realizó también inspecciones en las graderías, donde incautó pirotecnia, palos de banderas y otros objetos prohibidos, con el objetivo de evitar hechos de violencia durante el partido.
Sin embargo, pasada la medianoche, se registraron enfrentamientos entre grupos de hinchas de Cerro Porteño en la zona de Quinta Avenida, lo que obligó a la intervención de agentes antimotines.
Durante el disturbio, dos policías resultaron heridos tras recibir impactos de piedras y cascotes. Uno de ellos sufrió una herida en la cabeza que requirió tres puntos de sutura, mientras que el otro presentó una lesión en el pie. Ambos fueron trasladados a un centro asistencial y ya se encuentran fuera de peligro.
El comisario Pablo Insfrán, de la Comisaría Cuarta Metropolitana, explicó que los aficionados demorados por consumo de alcohol fueron liberados una vez finalizado el evento deportivo, siguiendo la disposición del fiscal de turno.
“El Ministerio Público fue informado de cada caso y dispuso la liberación con la condición de que los antecedentes sean remitidos a la Unidad Fiscal correspondiente”, detalló Insfrán.
Asimismo, la Policía comunicó los datos de los involucrados a la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) para la aplicación de eventuales sanciones o restricciones de acceso a futuros encuentros deportivos.
Las autoridades calificaron el operativo como “ordenado y preventivo”, aunque reconocieron la necesidad de reforzar los controles posteriores a los partidos, donde suelen producirse los mayores incidentes.


