En el marco de la Operación Escudo Guaraní, efectivos del Comando de Operaciones de Defensa Interna (Codi) llevaron adelante este domingo un procedimiento en la colonia Cachimbo, donde lograron la incautación de un importante volumen de marihuana lista para su distribución.
De acuerdo con los informes oficiales, el cargamento supera los 11.000 kilos, lo que representa un duro impacto financiero para las organizaciones vinculadas al narcotráfico que operan en esa zona fronteriza.
Las estimaciones señalan que el perjuicio económico asciende a unos USD 1.680.000, cifra que refleja el nivel de actividad y el alcance de las estructuras criminales que operan en la región.
Según los datos divulgados, los intervinientes llegaron al sitio tras recibir informaciones que apuntaban a un punto de almacenamiento utilizado por traficantes para preparar grandes envíos al mercado brasileño.
El lugar funcionaba como un centro de acopio improvisado, levantado en medio de un espeso bosque, lo que evidencia el nivel de logística y ocultamiento empleado por los grupos dedicados al narcotráfico.
En el interior del campamento clandestino, los uniformados hallaron 1.200 kilos de marihuana prensada y otros 10.000 kilos de droga picada, lista para ser procesada o transportada.
Además de la carga ilícita, los agentes incautaron herramientas utilizadas para la producción y empaque, entre ellas 14 prensas hidráulicas, 23 gatos hidráulicos, 40 zarandas y dos balanzas electrónicas.
La presencia de estos equipos confirma que el sitio funcionaba como una base operativa destinada a preparar grandes volúmenes de droga para su envío a uno de los mercados más rentables de la región.
El operativo estuvo acompañado por la presencia de la agente fiscal Rossana Coronel, quien supervisó las tareas y destacó el alcance del procedimiento. “Es un golpe significativo para estas estructuras criminales”, sostuvo.
Pese a la magnitud del decomiso, ninguna persona fue detenida durante la intervención, un patrón recurrente en este tipo de operaciones debido a la ubicación estratégica y el rápido abandono de los campamentos clandestinos.
Siguiendo lo dispuesto por el Ministerio Público, la fiscala Coronel ordenó la incineración inmediata de la droga y de los elementos incautados, con el fin de evitar cualquier intento de recuperación por parte de los grupos criminales.
En días previos, efectivos militares ya habían concretado otra incautación similar en un procedimiento distinto, además de interceptar una avioneta con matrícula boliviana que ingresó de forma irregular al territorio nacional, lo que evidencia la persistencia del tráfico aéreo en la zona fronteriza.


