La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que existe un 40% de probabilidad de que el fenómeno climático El Niño reaparezca entre mayo y julio de este año.
Según el último informe del organismo, primero se mantendrían condiciones neutras, es decir, sin influencia de El Niño ni de La Niña, hasta mediados de año. Sin embargo, las probabilidades de que El Niño se active comienzan a aumentar progresivamente.
¿Qué significa esto en la práctica?
Cuando aparece El Niño, el agua del océano Pacífico se calienta más de lo normal y eso termina alterando el clima en distintas partes del mundo.
En términos simples, puede provocar:
• Más lluvias e inundaciones en algunas regiones.
• Sequías en otras zonas.
• Olas de calor más intensas.
• Récords de temperatura a nivel global.
El último episodio, entre 2023 y 2024, fue uno de los más fuertes registrados y contribuyó a que 2024 marcara niveles históricos de calor.
El clima sigue bajo presión
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, señaló que los expertos seguirán monitoreando la evolución del fenómeno para anticipar posibles impactos.
En paralelo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos había estimado previamente entre 50% y 60% de probabilidad de desarrollo de El Niño para el segundo semestre.
La OMM recordó que estos fenómenos naturales ahora se desarrollan en un contexto de cambio climático, lo que puede intensificar sus efectos y hacer más extremos los eventos de lluvia, sequía y calor.
Fuente: AFP


