A sus 95 años, Jane Asher continúa desafiando los límites del deporte. La nadadora británica sumó recientemente su quinto récord mundial en 2026 y ya apunta a nuevas marcas en competencias internacionales, consolidando una carrera extraordinaria en la natación máster.
Reconocida con la Medalla del Imperio Británico, Asher se mantiene activa con entrenamientos constantes y una rutina que combina natación, pilates y taichí.
A diferencia de la mayoría de los atletas, Asher no inició su camino competitivo desde joven. Nació en la actual Zambia y no aprendió a nadar hasta los 7 años.
Recién en la adultez comenzó a vincularse con el deporte de forma más activa, y no fue hasta los 40 años que empezó a competir tras motivar a sus propios alumnos. Su salto al alto rendimiento llegó en la década de 1990, luego de la muerte de su esposo.
Desde entonces, la nadadora acumuló más de 50 récords mundiales en distintas categorías de edad, además de múltiples medallas en campeonatos de Europa.
Sin embargo, asegura que su motivación no pasa por los premios. “No es por las medallas”, afirmó en entrevistas recientes, donde explicó que su objetivo es mantenerse activa y disfrutar del deporte.
Pese a haber sido sometida a cirugías de reemplazo de cadera, Asher entrena cuatro veces por semana y planea competir próximamente en Budapest.
“La natación te hace sentir bien y te mantiene saludable”, sostiene, convencida de que el deporte es clave para el bienestar físico y mental.
Aunque evita definirse como una inspiración, Asher reconoce que su historia puede motivar a otros. Prefiere considerarse una “persuasora” que impulsa a las personas a intentarlo, sin importar la edad.
Fuente: BBC


