Ministro Enrique Riera defendió operativo policial ante Congreso de Paraguay

El ministro Enrique Riera justificó la presencia masiva de efectivos durante la marcha de la Generación Z, mostrando supuestas pruebas de planes de disturbios y antecedentes de los organizadores. La polémica incluye incautaciones insólitas y advertencias a la prensa.

El ministro de Seguridad, Enrique Riera, compareció ante el Congreso Nacional de #Paraguay para explicar la actuación policial durante la reciente marcha de la Generación Z.

Riera sostuvo que los uniformados tenían como objetivo preservar el orden, y que la gran cantidad de efectivos desplegados respondía al principio de “mejor que sobre antes que falte”.

El funcionario explicó que se obtuvo información sobre la organización de la marcha a través de fuentes abiertas, incluyendo supuestas conversaciones de un grupo de WhatsApp de los manifestantes.

Según Riera, dichas conversaciones contenían indicios de posibles disturbios, comparando la situación con incidentes registrados en otros países como Nepal.

El ministro argumentó que, al carecer la marcha de liderazgo formal y estructuras organizativas típicas de partidos o instituciones, la incertidumbre en materia de seguridad era muy elevada.

Además, reveló que la policía identificó a los organizadores y examinó sus antecedentes, señalando si tenían historial de rebeldía, participación política o sindicalismo, así como su vinculación con otras organizaciones sociales que apoyaban la protesta.

En un momento, Riera mostró un chat entre un organizador y una productora de televisión, aparentemente pactando una entrevista, y sugirió que el medio también estuvo bajo vigilancia.

La exposición incluyó la polémica por objetos incautados a una joven enfermera detenida durante la marcha, entre ellos una banana, una corona y cintas para certámenes de belleza.

Riera describió a la joven como paciente que había salido de un centro neuropsiquiátrico un año atrás y que se resistió a ser detenida.

Según el ministro, la detenida habría hecho comentarios sobre portar jeringas con riesgo de contagio de enfermedades, generando alarma sobre la seguridad de los agentes.

El funcionario también mencionó que se difundieron imágenes de armas y que existía preocupación por la posible presencia de francotiradores durante la marcha.