México y EE.UU. refuerzan alianza en seguridad y crimen organizado

Durante su visita a Ciudad de México, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio y la presidenta Claudia Sheinbaum anunciaron un nuevo mecanismo conjunto para combatir al crimen organizado, garantizar la seguridad fronteriza y proteger la soberanía de ambas naciones.

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, sostuvo una conferencia de prensa en Ciudad de México junto al canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente, tras reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum.

Rubio arribó con el objetivo de afianzar el “Programa de Cooperación sobre Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley” con México, enfocado en reforzar acciones contra el narcotráfico, respetando plenamente la integridad territorial.

La cancillería mexicana enfatizó que el principal propósito de la alianza es coordinar acciones entre instituciones de seguridad, fuerzas policiales y sistemas judiciales, para combatir cárteles, tráfico de drogas, armas y personas.

Como resultado de las conversaciones, se acordó la creación de un mecanismo de alto nivel, que realizará reuniones periódicas para vigilar el cumplimiento de los acuerdos y asegurar la efectividad de las medidas implementadas.

Entre las prioridades están el cierre de túneles clandestinos, erradicación del robo de combustible, inspecciones fronterizas y juzgamientos eficientes enfocados en desmantelar redes criminales.

El secretario de Estado de EE.UU, Marco Rubio junto al ministro de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente. Foto: (REUTERS/Henry Romero)

Rubio valoró que gracias a esta colaboración se ha podido reducir el flujo de fentanilo, reforzar inteligencia compartida y avanzar dentro de los marcos legales de cada país.

Además de temas de seguridad, los gobiernos acordaron coordinar campañas en salud pública para prevenir el consumo de sustancias ilícitas, reconociendo que los cárteles representan una amenaza para ambos países.

Aunque inicialmente se había especulado con un acuerdo amplio de seguridad, al final se confirmó una forma de entendimiento flexible, sin firmar ningún documento formal en el momento, pero con claros compromisos inmediatos.
Sheinbaum reiteró que una condición innegociable del acuerdo es el “respeto a la soberanía”, rechazando cualquier tipo de intervención unilateral por parte de EE. UU.