México se ha convertido en el país con más muertes por sarampión en el continente americano en lo que va de 2025, según un informe publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). A su vez, ocupa el segundo lugar en número de contagios, sólo detrás de Canadá.
El informe, con corte al 9 de septiembre, reporta 19 muertes y 4.553 casos confirmados en México. Sin embargo, los datos del propio Gobierno mexicano elevan las cifras a 21 fallecidos y más de 4.630 infecciones, lo que evidencia una crisis sanitaria que preocupa a nivel regional.
La OPS atribuye el resurgimiento de esta enfermedad a dos factores principales: brechas persistentes en la vacunación y la importación de casos tanto desde otras partes del continente como de otras regiones del mundo.
Daniel Salas, gerente del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS, advirtió que la baja cobertura en comunidades vulnerables está alimentando los brotes actuales, particularmente en zonas con acceso limitado a servicios de salud.
El informe destaca que más del 71% de los casos confirmados en México no estaban vacunados, mientras que otro 18% carecía de registros de vacunación, lo que pone en evidencia un grave déficit en la prevención y control de enfermedades inmunoprevenibles.
Entre las recomendaciones clave de la OPS para contener el brote, se incluye alcanzar una cobertura mínima del 95% con dos dosis de la vacuna contra el sarampión, reforzar la vigilancia epidemiológica en zonas fronterizas y suministrar vitamina A a los pacientes para disminuir complicaciones severas.
Si bien la cobertura regional de vacunación mostró una leve mejora en 2024, la situación sigue siendo precaria: solo el 31% de los países superó el umbral del 95% para la primera dosis, y apenas un 20% lo logró con la segunda.
Los niños menores de un año son los más afectados por esta nueva ola de sarampión, según detalló la OPS, debido a que muchos de ellos aún no han recibido las dos dosis recomendadas por el esquema oficial de vacunación.
Además de México y Canadá, el organismo reporta la presencia de casos en otros países de la región como Bolivia (320), Argentina (35), Brasil (28) y Perú (4), aunque en estos la tasa de mortalidad es significativamente menor.
El brote representa un retroceso significativo en los logros de salud pública alcanzados en las últimas décadas, especialmente considerando que América fue declarada libre de sarampión en 2016, un estatus que ahora parece estar en riesgo.

Organismos de salud y organizaciones médicas advierten que el sarampión no solo es altamente contagioso, sino también potencialmente mortal, especialmente en poblaciones con bajo acceso a servicios sanitarios y en condiciones de pobreza.
La OPS y otros organismos regionales instan a los gobiernos a reforzar sus programas de vacunación, educación sanitaria y vigilancia epidemiológica para frenar esta tendencia alarmante antes de que se convierta en una crisis aún más profunda.


