Mark Carney inicia su mandato como primer ministro de Canadá y amenaza con represalias comerciales a EE. UU. por los aranceles

Este viernes, Mark Carney tomará posesión como primer ministro de Canadá, después de ser elegido líder del Partido Liberal. Su llegada promete una nueva etapa política, con enfoque en la economía y relaciones exteriores, especialmente con Estados Unidos.

Este viernes 10 de marzo, Mark Carney asumirá oficialmente el cargo de primer ministro de Canadá tras ser elegido líder del Partido Liberal el pasado domingo, en reemplazo de Justin Trudeau, quien renunció en enero después de una década al frente del gobierno. La ceremonia de juramentación se llevará a cabo a las 11:00 a.m. (hora local) en Rideau Hall, la residencia oficial en Ottawa, y marcará el comienzo de un nuevo ciclo político en el país.

Aunque Carney proviene del mismo partido que su predecesor, se espera que su gestión traiga consigo cambios significativos en varios frentes. Uno de los temas más esperados es su enfoque económico y su relación con Estados Unidos, un país con el que Canadá ha tenido varios desafíos en los últimos años, particularmente en el marco de la administración Trump.

Carney, exgobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, tiene una larga trayectoria en la gestión de crisis económicas internacionales. Su experiencia será clave para abordar los temas económicos de Canadá, especialmente los conflictos comerciales con Estados Unidos. En este contexto, Carney ha sido firme al señalar que su gobierno no cederá ante los aranceles impuestos por el presidente Trump a bienes canadienses, en una estrategia de “respuesta máxima” que, según él, minimice los efectos internos.

En sus primeras declaraciones como futuro primer ministro, Carney expresó que su administración se enfocará en garantizar que la respuesta del gobierno canadiense a las políticas comerciales de Estados Unidos sea “efectiva y justa”, sin poner en riesgo a los trabajadores canadienses. Reiteró que los aranceles impuestos por Estados Unidos se mantendrán hasta que Washington tome medidas para restablecer un comercio justo.

La reacción de los funcionarios estadounidenses no se hizo esperar. Howard Lutnick, secretario de Comercio de EE.UU., afirmó que cualquier negociación sobre los aranceles no se llevará a cabo hasta que Carney asuma oficialmente el cargo. Sin embargo, Lutnick también señaló que se creará un entendimiento mutuo antes de entrar en una negociación formal. Esto sugiere que, a pesar de la tensión, ambas partes están dispuestas a dialogar.

Mark Carney, economista de 59 años, tiene un historial destacado, desde su rol crucial durante la crisis financiera global de 2008 como gobernador del Banco de Canadá hasta su posterior gestión en el Banco de Inglaterra, enfrentando la crisis del Brexit y la pandemia del COVID-19. Tras su salida del Banco de Inglaterra en 2020, Carney se dedicó a la inversión y al cambio climático, lo que también forma parte de su agenda política.

A lo largo de su carrera, Carney se ha mantenido cercano a los círculos de poder, y su capacidad para navegar entre diferentes administraciones, tanto conservadoras como liberales, le permitió llegar al liderazgo del Partido Liberal, en un contexto de crisis interna tras la caída en las encuestas de Trudeau y la renuncia de su vicepresidenta, Chrystia Freeland.

La victoria de Carney en la elección interna del partido fue arrolladora, obteniendo más del 85% de los votos, un claro respaldo dentro del partido para liderar el cambio. Ahora, se enfrenta al reto de mantener la unidad del país, con las tensiones internas y externas a la vista, especialmente en lo que respecta a las relaciones con Estados Unidos y los asuntos económicos.

Su postura firme frente a Donald Trump y las tensiones comerciales en su primer discurso tras su victoria reflejan un liderazgo decidido, dispuesto a defender los intereses de Canadá. Utilizando una analogía del hockey sobre hielo, el deporte nacional del país, Carney subrayó su disposición para enfrentar a Estados Unidos. “No buscamos esta pelea, pero los canadienses siempre están listos cuando alguien se quita los guantes. Así que los estadounidenses no deberían equivocarse porque en el comercio, como en el hockey, Canadá ganará”, dijo.

Además, en una clara respuesta a los recientes comentarios de Trump sobre una posible anexión de Canadá a Estados Unidos, Carney fue tajante: “Canadá nunca será parte de Estados Unidos, de ninguna forma”. Este pronunciamiento refuerza su postura de autonomía y soberanía para la nación canadiense.

Carney asumirá su puesto en un periodo de transición hasta las próximas elecciones generales, que podrían llevarse a cabo en abril, ya sea por decisión del Ejecutivo o por una moción de confianza en el Parlamento. Lo que es indiscutible es que, con su llegada, Canadá se prepara para una etapa de reformas y ajustes, tanto a nivel económico como diplomático, en una región que atraviesa cambios políticos profundos.