Manifestantes interrumpieron este martes vías clave en Israel, quemando neumáticos en intersecciones y protestando frente a domicilios de miembros del Ejecutivo, según redes sociales e informes pro democracia.
Las acciones formaron parte del “Día de la Disrupción”, impulsado por el grupo que representa a los familiares de los secuestrados el 7 de octubre y exige un alto el fuego y la liberación de rehenes.
“Solo con nuestra fortaleza lograremos un acuerdo total… el gobierno los abandonó, pero el pueblo los traerá de vuelta”, declaró Einav Zangauker, madre de un rehén, desde Tel Aviv.
Se esperaba que las protestas culminaran con una gran concentración en la emblemática Plaza de los Rehenes a las 20:00, tras una jornada de marchas en varias ciudades.

Las familias denunciaron que el Ejecutivo frena las negociaciones, intensificando el descontento popular y acusando a la administración de actuar en contra de la voluntad ciudadana.
Aunque Hamás habría aceptado un alto el fuego parcial de 60 días con liberación de parte de los rehenes, Israel aun no respondió oficialmente. Netanyahu insiste en la liberación total como condición para avanzar.
Familias como la de Itzik Horn criticaron la continuidad del conflicto mientras hay una propuesta sobre la mesa, calificando la situación como una “puñalada contra los valores de la nación”.
En otras ciudades, los manifestantes cercaron viviendas de funcionarios como ministros y legisladores, reclamando acción rápida y efectiva. Además del bloqueo vial, algunos comercios y teatros cerraron en señal de solidaridad, extendiendo la medida a la vida diaria.


