Maduro y su esposa cumplen un mes presos a la espera de su juicio

"Soy un prisionero de guerra", afirmó el exdictador venezolano ante el juez.

Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, cumplieron sus primeros 30 días de reclusión en los Estados Unidos. Ambos permanecen en una cárcel federal de Nueva York tras haber sido capturados en Caracas el pasado 3 de enero, durante una operación militar estadounidense.

La pareja se encuentra procesada por graves delitos de narcotráfico y corrupción. Aunque ya tuvieron su primera audiencia de lectura de cargos, ambos se declararon inocentes y rechazaron las acusaciones de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.

Durante su comparecencia inicial, Maduro sostuvo ante el magistrado que seguía siendo el presidente de Venezuela y que su traslado fue un “secuestro”. Por su parte, la Fiscalía lo acusa formalmente de conspiración para importar cocaína y posesión de armas de guerra, vinculándolo con actividades de narcoterrorismo.

En este primer mes, ninguno de los dos solicitó la libertad bajo fianza. Tus abogados, entre los que se encuentra el defensor de Julian Assange, adelantaron que basarán la estrategia en sostener que Maduro es el jefe de un Estado soberano y que su detención fue ilegal, buscando privilegios diplomáticos para intentar liberarlo.

La situación judicial tuvo un pequeño cambio de fecha recientemente. La Fiscalía pidió posponer la audiencia prevista para mediados de marzo, por lo que el encuentro con el juez Alvin Hellerstein se reprogramó para el 26 de ese mes. El objetivo es terminar de revisar las pruebas y resolver cuestiones logísticas del caso.

Actualmente, el matrimonio guarda prisión en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. Desde su celda, solicitaron atención médica según consta en los registros oficiales. Mientras tanto, las autoridades de prisiones mantienen un estricto silencio sobre las condiciones diarias de su encierro por motivos de seguridad.

Fuente: Infobae.