El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este jueves desde Yakarta su intención de competir por un cuarto mandato en las elecciones generales de 2026. La declaración se produjo en el marco de una conferencia de prensa conjunta con su par indonesio, Prabowo Subianto, durante su gira oficial por el sudeste asiático.
“Voy a disputar un cuarto mandato en Brasil”, aseguró Lula ante los medios internacionales, agregando que, aunque su actual gestión concluye a fines de 2026, está preparado para “volver a pelear unas elecciones más”.
Brasil celebrará los comicios en octubre de 2026 en un contexto de fuerte polarización política tras la reciente condena de 27 años de cárcel contra el expresidente Jair Bolsonaro, acusado de liderar un intento de golpe de Estado en 2022.
El mandatario, que cumplirá 80 años este lunes, afirmó sentirse “con la misma energía que cuando tenía 30”, marcando el tono de una campaña que podría reconfigurar el mapa político de Brasil. Se trata de la primera vez que Lula expresa de manera explícita su intención de volver a presentarse a elecciones desde su regreso al poder.
Con Bolsonaro fuera de la competencia, la derecha brasileña busca nuevas figuras para disputar el liderazgo opositor. Entre los posibles candidatos se mencionan al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, y a la ex primera dama, Michelle Bolsonaro.
En su visita a Indonesia, el cuarto país más poblado del mundo y nuevo miembro del bloque BRICS, Lula firmó acuerdos bilaterales en materia de energía, tecnología, minería, agricultura y medio ambiente. También defendió el libre comercio y la necesidad de ampliar la cooperación entre Brasil y Asia.
Por su parte, el presidente indonesio Subianto destacó los avances hacia un eventual acuerdo comercial entre Indonesia y el Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia.
El líder brasileño reafirmó su postura contraria al proteccionismo impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien desde su regreso a la Casa Blanca en enero impuso aranceles del 50% a productos brasileños y del 19% a las importaciones indonesias.
“Ni Brasil ni Indonesia quieren una nueva Guerra Fría”, expresó Lula. “Queremos libre comercio, multilateralismo y democracia económica, no unilateralismo ni bloqueos”, enfatizó el mandatario, en una clara referencia a la política arancelaria de Washington.
En materia ambiental, Lula agradeció el respaldo de Indonesia en la preparación de la Conferencia Climática COP30 de la ONU, que se celebrará en Belém, estado de Pará, en noviembre de 2026. “Somos dos países con vastos bosques tropicales y gran biodiversidad. Tenemos una responsabilidad compartida en la transición energética”, afirmó.
Finalmente, el presidente destacó que el comercio bilateral entre Brasil e Indonesia alcanzó los 4.300 millones de dólares entre enero y agosto, consolidando a la nación asiática como uno de los socios más relevantes de Brasil en la región.


