Luis Arce renueva la cúpula militar a dos días de las elecciones generales

A días de las elecciones generales, el presidente de Bolivia posesionó a nuevos jefes militares y les encomendó preservar la paz, la estabilidad institucional y el respeto al orden democrático.

El presidente Luis Arce nombró este jueves a un nuevo alto mando de las Fuerzas Armadas, a solo dos días de las elecciones generales. El mandatario confió en los nuevos jefes la misión de resguardar la paz social y el orden constitucional.

El acto de posesión tuvo lugar en la Casa Grande del Pueblo, donde Arce dirigió un mensaje directo a los comandantes: “Tienen el deber de demostrar compromiso con el pueblo boliviano”, afirmó ante las cámaras.

El presidente subrayó que, más allá del rol que establece la Constitución, los uniformados tienen hoy la tarea de “mantener la gobernabilidad” y de asegurar la estabilidad de todos los gobiernos que hayan sido electos de forma legítima.

Arce reconoció que el país enfrenta desafíos económicos serios y recalcó que este contexto hace aún más importante el papel de las Fuerzas Armadas. “Debemos conducirlas hacia una adaptación a los nuevos tiempos”, señaló.

De cara a los comicios del domingo, el mandatario hizo un llamado al civismo: pidió a los ciudadanos acudir a las urnas y expresó su deseo de que el país pueda vivir una transición política sin violencia, algo que, dijo, no se ve hace años.

“Que quienes entramos por la puerta de esta Casa Grande, también podamos salir por ella, dejando como legado una Bolivia democrática y en paz”, expresó Arce, dejando entrever su intención de terminar su mandato con estabilidad.

El presidente insistió en que su Gobierno “jamás levantará las armas contra el pueblo” y remarcó que las diferencias políticas deben resolverse exclusivamente a través del voto. El nuevo comandante interino de las Fuerzas Armadas, Gustavo Primitivo Anibarro Escobar, asumió su cargo con la promesa de cumplir la Constitución y defender la paz, la unidad del país y sus instituciones.

Además de Anibarro, también fueron nombrados Sherman Sempértegui como jefe del Estado Mayor; Roberto Delgadillo, como comandante del Ejército; Marco Antonio Choquehuanca, al frente de la Fuerza Aérea; y Freddy Pozo, como jefe de la Armada.

Se trata del primer cambio en la cúpula militar boliviana en 2025, aunque no es inusual bajo el gobierno de Arce: solo en 2024 hubo tres relevos, uno de ellos tras el polémico incidente en junio conocido como el “intento de golpe”.

En esa ocasión, el excomandante Juan José Zúñiga ingresó con tanques a la sede del Ejecutivo, lo que fue calificado por el oficialismo como un golpe fallido, y por la oposición —incluido Evo Morales— como un posible “autogolpe” para ganar legitimidad.

Bolivia celebrará este domingo unas elecciones generales marcadas por una severa crisis económica: escasez de divisas, falta de combustibles y una inflación que ha elevado el costo de vida, ingredientes que hacen de este proceso electoral uno de los más tensos desde el retorno a la democracia.