“Los niños no merecen esto”: redadas de ICE alteraron la vida escolar en Minnesota

Docentes y familias describen ausencias, miedo y clases virtuales tras el despliegue federal de inmigración. Distritos reportan caídas de asistencia y un impacto emocional negativo.

Las rutinas de entrada y salida en las escuelas de Minneapolis ya no son las mismas desde el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Madres, padres y docentes relatan que el temor a detenciones en los barrios se trasladó a las aulas porque los estudiantes “emigrantes” no vuelven tras las vacaciones, lo que generó un aumento de clases en línea para quienes no se animan a salir de casa.

Kate Lundquist, maestra y madre de seis hijos, cuenta que revisa a diario que sus hijos adoptivos lleven documentos de ciudadanía. “¿Cómo preparo a mis hijos para ese peligro potencial?”, se pregunta. Otra madre del sur de la ciudad, Elizabeth, señala que  su hijo “no ha tenido recreo desde diciembre” porque “no es seguro estar afuera”.

En el Distrito Escolar de Columbia Heights, donde estudia el niño ecuatoriano liberado el fin de semana, docentes dicen que el aula “se volvió más silenciosa”. Breonna Robinson, maestra de tercer grado, afirma que cerca del 20% de su lista pasó a modalidad virtual.

“Me preguntan: ¿qué es ICE?, ¿por qué mis amigos ya no se sienten seguros?”, relata. “Estoy teniendo conversaciones muy difíciles con chicos de ocho y nueve años”.

En Rochester, el superintendente Kent Pekel informó que en enero hubo más de 500 ausencias adicionales respecto al mes anterior, con picos entre estudiantes cuyo primer idioma no es el inglés y familias latinas. “Hay un peso psicológico palpable”, dijo.

Organizaciones educativas del estado pidieron que los operativos no se acerquen a entornos escolares y advirtieron sobre el daño emocional. Mientras tanto, escuelas y docentes improvisan redes de apoyo ya que los comedores funcionan como despensas, entregan alimentos a domicilio y realizan cadenas de autos compartidos para que los chicos regresen a casa.

 “Cuando digo ‘me alegra que estés aquí’, lo digo con toda el alma”, cuenta Lundquist.  La frase que más se repite entre padres y maestros es “Los niños no merecen esto”.

Fuente: EFE y BBC.