En medio de intensas precipitaciones, el estado Trujillo enfrenta una emergencia que ha puesto a prueba su capacidad de respuesta ante desastres naturales. Las lluvias no solo han afectado infraestructuras, sino que han alterado la vida de decenas de familias. El municipio Valera es uno de los más golpeados. Un total de 18 familias quedaron damnificadas tras perder sus viviendas, lo que evidencia la vulnerabilidad de muchas zonas ante este tipo de eventos climáticos.
En el municipio Carvajal, la situación también es alarmante. En la comunidad de La Arboleda, 11 familias fueron evacuadas preventivamente ante el riesgo de deslizamientos y crecidas de quebradas, una medida que, aunque drástica, busca preservar vidas.

Boconó no escapó a los efectos del temporal. En esta localidad se contabilizan al menos 30 viviendas afectadas por las lluvias. Además, la Unidad Educativa Presbítero José de Jesús Espinoza suspendió clases como medida preventiva. La zona agrícola de Tostós, también en Boconó, ha registrado pérdidas por las dificultades en el transporte de productos, consecuencia directa del deterioro de las vías por las constantes precipitaciones.
La conectividad vial entre municipios se ha visto severamente comprometida. El paso entre Boconó y localidades como Valera, Pampán y Trujillo Capital presenta restricciones. Las rutas entre Valera y Carvajal están parcialmente bloqueadas por deslizamientos y crecidas.
Trujillo Capital, aunque ha registrado crecidas de ríos, no ha reportado emergencias mayores. Sin embargo, las autoridades mantienen la vigilancia activa ante posibles complicaciones. En el municipio Escuque, las quebradas desbordadas causaron daños materiales en varias viviendas. Las autoridades aún trabajan en la evaluación precisa de las afectaciones.
La interrupción de servicios básicos agravó la situación. En zonas como Valera y Boconó, el suministro de agua potable y electricidad fue restituido tras reparaciones urgentes en tuberías rotas y tendidos eléctricos caídos. A pesar del panorama crítico, se mantiene una noticia alentadora: no se han reportado víctimas fatales ni heridos hasta el momento, según confirmaron las autoridades regionales.
La emergencia ha movilizado a altos funcionarios. Los ministros de Vivienda y Obras Públicas visitaron la región para coordinar acciones inmediatas que garanticen el retorno a la normalidad y la atención oportuna a los afectados.


