Brasil impulsa una de las estrategias más innovadoras contra el dengue: liberar mosquitos modificados con una bacteria llamada Wolbachia para impedir que transmitan la enfermedad. El método ya mostró resultados positivos en varias ciudades, pero especialistas aseguran que todavía está lejos de resolver el problema sanitario en todo el país.
La iniciativa se desarrolla en Curitiba, donde funciona el mayor criadero de mosquitos “antidengue” del mundo. Allí, científicos producen millones de ejemplares de Aedes aegypti inoculados con Wolbachia, una bacteria que bloquea virus como el dengue, zika y chikunguña.
El proyecto es liderado por el científico brasileño Luciano Moreira, reconocido entre las personas más influyentes del mundo por su trabajo en salud pública.
“Estamos en un momento decisivo para lograr expandirnos en Brasil”, afirmó el investigador.
La estrategia consiste en liberar estos mosquitos en zonas urbanas para que, con el tiempo, se reproduzcan y sustituyan a los insectos capaces de transmitir dengue.
Según datos oficiales, el método ya benefició a más de seis millones de personas en Brasil. En ciudades como Niterói y Campo Grande, los estudios mostraron reducciones de hasta 89% y 63% en los casos de dengue.
Sin embargo, el desafío sigue siendo enorme en un país de más de 207 millones de habitantes y golpeado por brotes históricos de la enfermedad.
Solo en 2024, Brasil registró más de 6.000 muertes relacionadas con dengue.
Especialistas advierten que el cambio climático está favoreciendo la expansión del mosquito hacia regiones donde antes no existía la enfermedad.
“En el sur del país, que era mucho más frío, antes no había dengue y ahora sí”, explicó Moreira.
Otro de los problemas es la falta de coordinación entre municipios y autoridades sanitarias para ampliar el uso de los llamados “wolbitos”.
En Río de Janeiro, por ejemplo, expertos señalaron que el uso excesivo de larvicidas terminó afectando también a los mosquitos modificados.
Además, la violencia del crimen organizado dificultó el ingreso de equipos sanitarios a algunas favelas.
El ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, reconoció que existen obstáculos “técnicos, operacionales, logísticos y financieros”, aunque confirmó que el método llegará este año a 54 municipios y esperan alcanzar 70 ciudades antes de fin de año.
Los investigadores insisten en que la técnica no es una solución mágica, sino una herramienta complementaria a otras medidas como la vacunación y el control sanitario.
El método Wolbachia fue descubierto en Australia en 2008 y hoy ya se utiliza en al menos 15 países como una de las grandes apuestas mundiales para combatir el dengue.
Fuente: AFP.


