Los paraguayos secuestrados en Colombia son el comerciante Bruno Rodrigo Denis Rodas (39) y el futbolista Jorge Antonio Pedrozo Amarilla (38), ambos oriundos de Itá, departamento Central.
Según denunciaron sus familias, los compatriotas viajaron a Colombia el 20 de septiembre, tras hacer escala en Perú, atraídos por un supuesto préstamo millonario.
La Policía colombiana del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) informó que los paraguayos fueron víctimas de una red de estafadores que ofrecía préstamos de hasta 2 millones de dólares con intereses mínimos.
Los delincuentes les aseguraron que el dinero provenía de fondos sobrantes tras la disolución del grupo terrorista FARC, un argumento que convenció a Rodas y Pedrozo de viajar con la esperanza de recibir la suma prometida.
Al llegar a Colombia, fueron trasladados a Popayán, a 600 kilómetros de Bogotá, y retenidos por los secuestradores que exigieron rescates de hasta 50.000 dólares.
Mientras la familia de Bruno intentaba reunir la suma, los allegados de Jorge enviaron 15.000 dólares mediante cinco giros distintos, siguiendo las instrucciones de los captores.
Ante la desesperación, los familiares denunciaron los hechos ante el Departamento Antisecuestro (Das) en Paraguay, que coordinó con el Gaula colombiano para iniciar la búsqueda y localización de los secuestradores.
Gracias a la ubicación de los teléfonos de los negociadores, las autoridades lograron determinar la zona de cautiverio, aunque no pudieron identificar la vivienda exacta donde los paraguayos estaban retenidos.
La presión policial llevó a los criminales a liberar a las víctimas, que fueron abandonadas el 26 de septiembre en la ciudad de Popayán.
Desde su liberación, Rodas y Pedrozo colaboran con las autoridades colombianas para identificar a los responsables del secuestro y aportar información clave para su captura.
Dos oficiales del Das viajaron desde Paraguay para apoyar la investigación, vinculando esta modalidad de secuestro a la operación Franklin de 2022, en la que se desarticuló una banda compuesta por cuatro colombianos, un ecuatoriano y un venezolano.
Las autoridades alertan sobre los riesgos de caer en engaños financieros y reiteran que la cooperación internacional fue fundamental para la liberación de los compatriotas, destacando la eficacia de los protocolos de rescate y coordinación policial entre países.


