El papa León XIV centró su primera jornada en Canarias en la situación de los migrantes y reclamó una respuesta más humana de la comunidad internacional. Durante una visita al puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, el Pontífice advirtió que Europa no puede acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico se conviertan en “cementerios sin lápidas”.
Ante migrantes, voluntarios y trabajadores que asisten a las personas llegadas por vía marítima, León XIV pidió que el drama migratorio se convierta en un examen de conciencia para gobiernos e instituciones. También llamó a los países de origen a generar condiciones de paz y desarrollo, y a los países de tránsito a proteger a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
“Europa no puede proclamar la dignidad humana y al mismo tiempo acostumbrarse a que el mar sea un cementerio sin lápidas”, expresó el Papa durante su intervención.
La visita a Canarias comenzó en el puerto de Arguineguín, uno de los principales puntos de llegada de migrantes a las islas españolas. Más tarde, León XIV se trasladó a Las Palmas de Gran Canaria, donde visitó la Catedral de Santa Ana y recibió la Llave de Oro de la ciudad de manos de la alcaldesa Carolina Darias.
Durante su encuentro con sacerdotes, religiosos y agentes pastorales, el Pontífice volvió a referirse a la realidad migratoria utilizando la imagen del mar como símbolo de esperanza y acogida. Destacó el espíritu solidario de los canarios y valoró la labor de quienes acompañan a las personas que llegan en busca de una vida mejor.
La agenda del Papa en España continuará con una multitudinaria misa en el Estadio de Gran Canaria, donde se espera la presencia de unas 40.000 personas.
Fuente: EFE.


