Un informe del Instituto del Agua, Medio Ambiente y Salud (INWEH), dependiente de la Universidad de las Naciones Unidas, advirtió que el mundo ha entrado en una “era de bancarrota hídrica global”, marcada por pérdidas irreversibles de recursos de agua que ya no podrán ser recuperadas, según informó la ONU.
El documento sostiene que hablar de una “crisis” hídrica resulta insuficiente frente a la magnitud del problema y plantea que muchos países deben asumir una fase poscrisis, en la que sistemas clave de agua ya colapsaron. Su autor, el director del INWEH Kaveh Madani, señaló que numerosas regiones “viven por encima de sus medios hidrológicos”, alterando de forma estructural el panorama global de riesgo.
Las zonas más afectadas incluyen Oriente Medio, el norte de África, el sur de Asia y el suroeste de Estados Unidos, donde el río Colorado es citado como ejemplo de sobreexplotación. El informe indica que más del 50 % de los grandes lagos del planeta ha perdido agua desde los años 90, el 70 % de los grandes acuíferos está en declive y más del 30 % de la masa glaciar se perdió desde 1970.
En términos sociales, Naciones Unidas advierte que 4.000 millones de personas enfrentan escasez severa de agua al menos un mes al año y que 1.800 millones vivieron sequías extremas recientemente. Además, la desaparición de humedales generó pérdidas económicas anuales estimadas en USD 5,1 billones, con impactos directos en la seguridad alimentaria y el comercio global.
Ante este escenario, el informe insta a reconocer formalmente la bancarrota hídrica del planeta y a tratarla como un problema de justicia social y estabilidad política. “No se trata de rendirse, sino de empezar de nuevo”, afirmó Madani, mientras que el subsecretario general de la ONU Tshilidzi Marwala advirtió que la escasez de agua se está convirtiendo en un factor de conflicto, desplazamiento y fragilidad global.
Fuente: EFE


