La Capilla Sixtina lista para el cónclave que definirá al nuevo Papa

En un escenario cargado de simbolismo, arte e historia, 133 cardenales se encerrarán en la Capilla Sixtina para elegir al próximo pontífice, bajo la mirada eterna del Juicio Final de Miguel Ángel.

La Capilla Sixtina, uno de los lugares más emblemáticos del Vaticano y del cristianismo, está lista para albergar el solemne cónclave en el que se definirá quién será el próximo papa de la Iglesia católica. A partir de mañana, 133 cardenales de todo el mundo iniciarán la votación a puertas cerradas en un entorno que combina espiritualidad, historia y arte sacro.

Así lo confirmó la directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, quien condujo a la prensa en un recorrido especial por el recinto y sus salas anexas. La Capilla ha permanecido cerrada al público desde el 28 de abril para adecuarse a este proceso fundamental para el catolicismo.

Jatta explicó que se han retirado temporalmente varios elementos del interior para hacer espacio a las sillas que ocuparán los cardenales y al sistema que permitirá la emisión del tradicional humo negro o blanco, que anunciará al mundo si hubo o no elección del nuevo pontífice.

Es la capilla más famosa del mundo, un lugar sagrado y cargado de historia y fe”, afirmó la directora. La Capilla Sixtina, decorada con frescos de Miguel Ángel, Botticelli, Perugino y otros grandes del Renacimiento, será nuevamente el epicentro de un acontecimiento global.

El fresco del Juicio Final de Miguel Ángel presidirá la escena del cónclave, y su imponente presencia servirá de telón de fondo a la deliberación más importante del catolicismo. En las bóvedas, también del célebre artista florentino, se encuentran escenas del Génesis que acompañarán a los electores durante las votaciones.

Los 133 cardenales que elegirán al nuevo papa se encerrarán desde mañana en la Capilla Sixtina, ante el fresco Juicio Final

Los cardenales se distribuirán en dos filas a lo largo de las paredes laterales y una del fondo opuesto al Juicio Final, según precisó el video difundido por la Santa Sede. Así, todos tendrán a la vista las imágenes que narran la creación y el destino final de la humanidad.

La Sala de las Lágrimas, otra estancia clave en este proceso, también fue mostrada en las imágenes oficiales. Allí esperan tres vestiduras papales de diferentes tamaños, listas para ser usadas por el cardenal elegido. Es en ese espacio íntimo donde, según la tradición, el futuro papa puede liberar la tensión del momento.

Barbara Jatta recordó que, aunque la Capilla Sixtina ha sido utilizada para otros cónclaves en el pasado, desde 1996 es su sede oficial gracias a una disposición del papa Juan Pablo II. El primer cónclave que allí se celebró fue en 1492, cuando fue elegido Alejandro VI.

La muerte del papa Francisco marcó el inicio de este proceso de sucesión. Jatta describió los días recientes como “intensos desde el punto de vista emotivo”, pero subrayó que todo el trabajo se ha realizado con un fuerte compromiso y sentido de servicio institucional.