La secretaría de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, concluyó su visita a Ecuador con elogios hacia la cooperación bilateral en materia de seguridad, pero sin pronunciarse sobre la propuesta del Gobierno de Daniel Noboa para habilitar espacios operativos de agencias estadounidenses en las costas ecuatorianas.
A través de su cuenta oficial en X (antes Twitter), Noem reconoció el papel de Ecuador como “socio clave” en la lucha contra el narcotráfico, la migración irregular y el contrabando tanto terrestre como marítimo.
“Ecuador ha sido un excelente aliado de Estados Unidos en nuestro trabajo conjunto para detener la inmigración ilegal, el narcotráfico y el contrabando”, escribió el 6 de noviembre, luego de participar en actividades junto al presidente Noboa y su esposa, Lavinia Valbonesi.
Las imágenes del recorrido a caballo por el litoral manabita, difundidas ampliamente en redes sociales, mostraron una faceta distendida de la visita, aunque detrás de la postal diplomática se mantenía una agenda centrada en temas de seguridad regional.

Horas más tarde, Noem compartió un segundo mensaje en el que destacó su encuentro con miembros del buque estadounidense USCGC Stone, perteneciente a la Guardia Costera de EE. UU., y los felicitó por haber decomisado unas 25 toneladas de drogas durante una reciente patrulla marítima.
“Estos valientes hombres y mujeres están ayudándonos a derrotar a los narcoterroristas que amenazan a nuestra nación y envenenan a nuestros ciudadanos”, expresó la funcionaria, sin precisar si la operación tuvo colaboración directa con autoridades ecuatorianas.
Los mensajes públicos de Noem evidenciaron el interés estadounidense en fortalecer la cooperación en seguridad, pero también dejaron entrever un punto de tensión: su completo silencio sobre las posibles bases extranjeras propuestas por Noboa.
El Gobierno ecuatoriano ha sostenido que la visita de Noem sirvió para “explorar” la creación de una instalación de Homeland Security en Manta, con fines logísticos y tecnológicos en la lucha contra el crimen transnacional. Sin embargo, Noem carece de atribuciones para autorizar o negociar bases militares, ya que su departamento no pertenece al Pentágono ni al ámbito de defensa.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tiene competencias en seguridad interior de Estados Unidos, incluyendo control fronterizo, migración, ciberseguridad y lucha contra el terrorismo. Su cooperación con Ecuador ya existe a través de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), con sede en Quito.
Dicha colaboración, que opera en materia de inteligencia y delitos transnacionales, no implica presencia militar ni modificación de leyes locales, a diferencia de una eventual base extranjera, prohibida por el artículo 5 de la Constitución ecuatoriana.
Esta fue la segunda visita de Noem a Ecuador y la cuarta de una autoridad estadounidense de alto rango en el año, tras las recientes visitas del secretario de Estado, Marco Rubio, y del secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., lo que confirma el renovado interés de Washington por mantener una presencia estratégica en la región andina.


