Juez de Ecuador niega traslado a hospital a Jorge Glas pese a denuncias de problemas de salud

Un juez de Ecuador rechazó el pedido del exvicepresidente Jorge Glas, condenado por corrupción, de ser trasladado desde la cárcel de máxima seguridad a un hospital para recibir tratamiento. La defensa argumentó que sufre enfermedades graves y tratos inadecuados, mientras las autoridades insisten en que recibe atención adecuada.

Un juez ecuatoriano desestimó la solicitud de habeas corpus correctivo presentada por la defensa del exvicepresidente Jorge Glas, quien había pedido ser trasladado a un hospital desde la cárcel de máxima seguridad donde se encuentra recluido.

Durante la audiencia realizada el viernes, Glas aseguró que enfrenta “tratos crueles y denigrantes”, sufre “tortura psicológica sistemática” y no recibe atención médica suficiente, además de que algunos de sus medicamentos se han agotado.

El magistrado Jean Valverde concluyó que, según las diligencias, “no existe vulneración de derechos constitucionales a la integridad personal, a la salud y demás derechos conexos” del exfuncionario, aunque la defensa anunció que apelará la decisión.

El sábado, el médico Alejandro Barreto presentó un informe en el marco de las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), señalando que Glas requiere “hospitalización inmediata no diferible en un centro externo especializado”.

Según Barreto, Glas padece 18 enfermedades o lesiones, incluyendo hipertensión, fibromialgia, asma bronquial, sinusitis crónica, trastorno por estrés postraumático y gastritis atrófica crónica, por lo que debe tomar más de veinte medicamentos diariamente.

El médico advirtió que el uso de tantos fármacos podría afectar su hígado y generar complicaciones graves, como fibrilación ventricular, que es “altamente mortal”.

Sin embargo, funcionarios del Ministerio de Salud afirmaron que Glas ha recibido 40 atenciones médicas desde su ingreso a la nueva cárcel de máxima seguridad el pasado 10 de noviembre, y consideran que no requiere hospitalización.

Heider Retamozo, médico que atiende en la cárcel, indicó que la última revisión de Glas fue el viernes, que su masa corporal es “adecuada” y que, aunque presente enfermedades paliativas, puede “llevar su vida normal” con los cuidados disponibles en la prisión.

Tanto el Ministerio del Interior como el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) sostienen que no se vulneran los derechos del exvicepresidente y que la cárcel cuenta con infraestructura suficiente, describiéndola como “un establecimiento de primer nivel”.

Glas fue trasladado a la nueva prisión de máxima seguridad en Santa Elena, considerada un proyecto emblemático del presidente Daniel Noboa, donde comparte recinto con líderes de bandas criminales. Anteriormente estuvo en la prisión La Roca desde 2024.

El exvicepresidente fue una figura clave del gobierno de Rafael Correa (2007-2017) y actualmente cumple tres condenas por delitos de corrupción, siendo la última de 13 años por peculado, relacionada con la reconstrucción de zonas afectadas por el terremoto de 2016.