El expresidente de Bolivia, Jorge “Tuto” Quiroga, dio el paso decisivo hacia la candidatura presidencial para las elecciones de 2025, en un evento realizado este martes en la ciudad de La Paz. La noticia fue anunciada con entusiasmo por el propio Quiroga, quien destacó que su postulación se basa en una nueva coalición política denominada “Libre”, que incluye al partido Frente Revolucionario de Izquierda (FRI). Este anuncio marca el regreso del exmandatario a la arena política, tras una etapa de distanciamiento de los comicios presidenciales.
Con una trayectoria que incluye su paso por la vicepresidencia durante el gobierno de Hugo Banzer entre 1997 y 2001, Quiroga tiene una historia política significativa. Su ascenso a la presidencia ocurrió en agosto de 2001, tras la renuncia de Banzer, y ejerció la presidencia hasta 2002. Esta experiencia, en un período complicado para el país, le ha dado una imagen de liderazgo consolidado y de capacidad para manejar momentos de crisis.
La alianza “Libre”, que respalda su candidatura, se presenta como una fuerza política de renovación. Durante su intervención en La Paz, Quiroga hizo énfasis en la estructura jurídica y territorial que han logrado construir para respaldar el proyecto. De acuerdo con sus palabras, esta coalición está lista para enfrentar los desafíos políticos y sociales que enfrenta Bolivia, con el objetivo de ofrecer una alternativa frente a los gobiernos recientes que, según él, han fracasado en dar respuesta a las necesidades del pueblo boliviano.
“Podemos anunciar con confianza que contamos con la estructura jurídica y territorial para formar una alianza política que se denominará ‘Libre’”, manifestó Quiroga. La propuesta de Quiroga busca traer un cambio en la política boliviana, apuntando a un gobierno de unidad que se aleje de las polarizaciones extremas que, según su visión, han marcado la política en las últimas décadas.
El exmandatario también subrayó que su candidatura es parte de un esfuerzo colectivo por lograr la estabilidad en un país que ha experimentado constantes cambios de dirección política y económica. En este sentido, la figura de Quiroga se posiciona como una alternativa que busca restaurar la confianza en las instituciones y generar un proceso de diálogo entre diferentes sectores de la sociedad boliviana.
Desde el anuncio de su candidatura, Quiroga ha insistido en la importancia de contar con una agenda política inclusiva, que no excluya a ninguna región ni grupo social del país. Según su visión, Bolivia necesita un gobierno que pueda garantizar el crecimiento económico, la justicia social y la seguridad, sin caer en las disputas ideológicas que, a su juicio, han obstaculizado el progreso del país en años recientes.
A pesar de su retorno al escenario político, la candidatura de Quiroga no está exenta de retos. Bolivia ha vivido una creciente polarización política desde los últimos años, especialmente a raíz de los gobiernos de Evo Morales y su sucesor, Luis Arce. Quiroga tendrá que enfrentarse a una difícil competencia con figuras fuertes del actual espectro político, que ya han mostrado sus intenciones de mantener el rumbo actual del país.
Por otro lado, la alianza “Libre” busca abarcar a sectores moderados de la sociedad boliviana, que se sienten frustrados tanto con el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) como con la oposición. Este intento por presentar una alternativa viable en el centro del espectro político podría atraer a una base de votantes que busquen una opción diferente a las propuestas polarizantes.
En términos de propuestas concretas, Quiroga destacó la necesidad de impulsar una política económica que respete la libertad de mercado y la inversión privada, pero también subrayó que no se puede descuidar el bienestar de los ciudadanos más vulnerables. En su discurso, hizo hincapié en la importancia de reconstruir las instituciones democráticas, especialmente aquellas encargadas de la justicia y la lucha contra la corrupción.
A pocos meses de que inicie oficialmente la campaña para las elecciones presidenciales de 2025, el regreso de Quiroga a la política podría alterar el panorama electoral. El exmandatario se enfrenta a una sociedad boliviana que ha cambiado, pero también a un sistema político que, según él, necesita reformas profundas para garantizar el bienestar de todos los ciudadanos.


